Alta Escena ha tenido claro ese objetivo durante 40 años, uno de los records más envidiables de funciones, haciendo cumplir una de las metas más serias del espacio teatral: producir la risa a carcajadas
Alta Escena tiene en su haber 56 montajes teatrales desde que llamó en 1974 a ver El León de Invierno, de James Goldman: Luis Dantes- Castillo merece el reconocimiento a su constancia y ahora nos recrea , con hilaridad pura, con Gemelos, en Sala Ravelo, verdadera comedia de enredos cuando el parecido de tres parejas de gemelos que coinciden, con objetivos distintos, en un hotel de playa.
El montaje es uno de los más complejos, escénicamente, que hayamos visto recientemente. La exigencia en el cambio rápido de vestuario y caracterización de tres personajes para que sean seis, con sus situaciones hilarantes, hicieron de la carcajada a mandíbula batiente, el factor común en Sala Ravelo, pese a algunas debilidades interpretativas sobre todo en la parte inicial y el registro de voz de Giamilka Fabian, con la de Cecilia García. No es imitación. Es coincidencia que debe evitar en sus entonaciones para la labrarse auditivamente un camino propio.
Pamela de León resalta, en cambio, por el manejo de su voz y los veteranos José Manuel Rodríguez y Dantes-Castillo, quedan en el nivel adecuado como para cumplir sus cometidos con eficacia.
Hay que dar gracias a Alta Escena por una trayectoria tan notable: cuatro décadas de buen teatro de evasión.

