El Gobierno realizará antes del 20 de este mes la segunda transferencia del Bono Escolar Estudiando Progreso (BEEP), a más de 60 mil adolescentes y jóvenes que viven en situación de pobreza, para incidir en la disminución de la deserción escolar en el bachillerato.
A través del BEEP se destinan entre 500 y 1,000 pesos mensuales a 61 mil 176 jóvenes pertenecientes a 46 mil 718 familias que reciben los beneficios del programa Progresando con Solidaridad.
Los recursos del BEEP que estarán disponibles en las tarjetas Solidaridad de las familias beneficiarias pueden utilizarse en más de cinco mil establecimientos comerciales adscritos a la Red de Abastecimiento Social (RAS) en todo el país.
El primer desembolso que recibieron los hogares beneficiarios superó los 81 millones de pesos.
En la puesta en marcha de esta transferencia monetaria condicionada, la vicepresidenta y coordinadora del Gabinete de Políticas Sociales, Margarita Cedeño de Fernández, explicó que con el BEEP se busca lograr resultados similares a los obtenidos con el Incentivo a la Asistencia Escolar (ILAE), que ha permitido alcanzar una cobertura del 97 por ciento en la educación básica y una disminución de la deserción escolar en educación media.
Las familias beneficiarias del BEEP reciben como incentivo 500 pesos mensuales por cada joven que curse el primero o segundo del bachillerato; 750 por aquellos que estén matriculados y asistan al tercero y cuarto, y 1,000 por aquellos que cursen esos últimos cursos pero en la modalidad técnico-profesional.
La implementación de subsidios como el BEEP ha tenido éxito en otros países y ha significado una mejora cuantitativa y cualitativa en la educación.
El BEEP se deposita bimensualmente en las cuentas electrónicas de los beneficiarios y fue lanzado en junio de este año tras un acuerdo entre el Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales y el Ministerio de Educación.
Como este bono escolar es una transferencia condicionada, sus receptores deben estar inscritos y asistir por lo menos al 85% de las clases, de lo contrario dejarían de percibir el incentivo económico. La asistencia a clases es revisada.
