Gobierno dominicano, satisfecho por condena a exnuncio por pederastia

Wesolwski


CARACAS, 27 Jun 2014 (AFP) – El gobierno dominicano expresó este jueves su satisfacción luego de que El Vaticano condenara y expulsara del sacerdocio al exnuncio apostólico (embajador) polaco Jozef Wesolwski por pederastia, caso por el que será objeto de un juicio penal.

“Lo han expulsado, esa es la pena máxima de la Iglesia y el sacerdocio, y él, su santidad (el papa Francisco), me prometió que eso iba a ocurrir y que no iba a estar tranquilo hasta que eso ocurriera”, dijo en una declaración pública el presidente Danilo Medina. El mandatario dominicano sostuvo el pasado 13 de junio una audiencia con el pontífice en el que abordó el caso.

Wesolowski, de 65 años de edad y que fue nuncio en República Dominicana desde enero de 2008 hasta agosto de 2013, fue condenado a la dimisión del clero, informó este viernes El Vaticano. A través de un comunicado, La Procuraduría General de la República (fiscalía) expresó su confianza de que este paso abra las vías para una condena penal al sacerdote polaco, de 65 años. “Esa decisión da apertura al proceso para una sentencia penal, que deberá ser condenatoria, en razón de los graves hechos cometidos”, señala el comunicado.

El Ministerio Público en Santo Domingo reunió a finales de 2013 la documentación que incrimina a Wesolowski con el abuso a varios adolescentes que frecuentaban el malecón de Santo Domingo. Esta condena es un mensaje para los críticos de la Iglesia, sostuvo el cardenal de Santo Domingo, Nicolás de Jesús López Rodríguez, entrevistado por la prensa en un acto religioso en Santiago (norte). “Es la respuesta a todos aquellos que hablaban sandeces de la Iglesia por una debilidad de una persona”, el arzobispo de Santo Domingo, cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez.

Al arzobispo de Santo Domingo le correspondió viajar a Roma a rendir informes sobre la conducta del nuncio. Es la primera vez que el Vaticano expulsa del sacerdocio a uno de sus embajadores por pedofilia. Wesolowski, que tiene dos meses para apelar la decisión, ha recibido el mayor castigo posible para un clérigo.