NACIONES UNIDAS. AP.- La promesa hecha hace 10 años para ayudar a los más pobres del mundo aún permanece sin cumplirse y mientras muchos países buscan salir de su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial, el presidente francés y otros mandatarios exhortaron el lunes a no volver a los viejos malos hábitos de hacer caso omiso del problema.
El presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, fue el primero en aceptar el reto planteado por el secretario general de la ONU Ban Ki-moon a las naciones integrantes de entregar más recursos para combatir la pobreza mundial, la ignorancia y la miseria.
El mandatario francés prometió incrementar en un 20% las contribuciones francesas anuales para la gente más pobre, actualmente de 10.000 millones de dólares anuales, durante los próximos tres años.
Sarkozy exhortó a otros países desarrollados a que hagan lo mismo para cumplir con los objetivos fijados por las Naciones Unidas en su lucha contra la pobreza dentro del plazo establecido de 2015.
La campaña para cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, proclamados hace diez años, no están avanzando al ritmo esperado y la tarea se demoró más todavía por la recesión mundial. Hablando ante la Cumbre del Milenio de la ONU, Sarakozy le pidió a los líderes mundiales que no caigan en el viejo vicio de ignorar la pobreza ahora que la economía mundial comienza a recuperarse.
Sarkozy dijo que Francia dona actualmente 10.000 millones de euros anuales y agregó que la crisis financiera global afecta a los países ricos.

