LAS VEGAS. AP. Saúl Álvarez no había tenido siquiera tiempo para celebrar su victoria sobre Miguel Cotto, cuando el tema de Gennady Golovkin surgió. Golovkin observaba desde a primera fila y tuvo que agradarle lo que escuchó.
“Con todo el respeto, si quiere pelear ahora mismo me pondré los guantes y pelearé con él”, dijo Álvarez.
Eso no sucedió el sábado por la noche en el casino Mandalay Bay donde ‘Canelo’ venció al puertorriqueño Miguel Cotto, pero el mexicano podría no esperar demasiado para ello.
Los dos reyes del peso mediano podrían acabar enfrentándose en algún momento del año entrante, en una mega pelea.
Es un combate que ambos boxeadores quieren y que los aficionados están empezando a saborearse. Dos pesos medianos con tremenda pegada en el mejor momento de su carrera, con todos los títulos principales y la supremacía del boxeo en juego.
“Gennady Golovkin es un gran peleador y es mi amigo”, comentó Álvarez. “Tengo respeto por él, pero si peleamos, va a ser en mi peso. Soy el campeón y no tengo que hacer lo que él quiera”.
Canelo puede ser exigente, pero no por mucho tiempo.
El título de los 72,5 kilogramos (160 libras) que ganó al derrotar a Cotto viene con condiciones, como una pelea de unificación obligatoria con su compañero campeón de peso mediano que exige el CMB.

