Golpe de Estado a las elecciones



El interés dominante del gobierno, más que elegir a Gonzalo Castillo Presidente en proyecto de “reelección en cuerpo ajeno”, es la modificación de la Constitución para la habilitación de Danilo Medina Sánchez a retornar, pero eso no se puede lograr en frío: se necesitaba crisis nacional y “nuevo pacto por la democracia”. Nadie debe sorprenderse.

Se ha hecho todo, con ánimo conspirativo, para que las elecciones colapsaran o arrojaran resultados espurios: desde las leyes antidemocráticas hasta la imposición del voto automatizado Made in JCE. Todo eso es parte de una estrategia más peligrosa y movida no solo por fuerzas locales.
.”Se tiene que ir la Junta Central Electoral” es un clamor nacional, y el gobierno de Danilo Medina, aunque quiera no cobrará “la jugada” peligrosa.

Son imbéciles los que creen que se puede hacer eso y que ganarán: solo detonarán crisis que nos colocará en el mismo plano de Haití. Tal vez sea ese el plan final.

Nadie debe dorar la píldora: estamos ante Golpe de Estado al Sistema Electoral, como parte de un peligroso proyecto autoritario que mutó de reelección en primera persona “a reelección en cuerpo ajeno”.

Esa es la raíz del mal. Ante derrota a la vista, Jalisco arrebató. Leonel Fernández y Luis Abinader deberían estar claros.
Carta Democrática de Las Américas, mejor conocida como Carta de Lima, aplica al caso de RD. Mientras gobierno del PLD, continúe usando y abusando de todo el poder del estado para subvertir proceso democrático, no habrá manera de celebrar elecciones libres, limpias y justas, ni garantizar alternabilidad. Pruebas sobran.

Esta crisis de hoy sólo se entiende dentro del contexto de las contradicciones del sistema en descomposición, que dan origen a fuertes tendencias a la dictadura, y su relación con el entorno regional, continental y mundial.

Cuando se habla de haitianización de República Dominicana se debe entender no solo el incremento desmesurado de la presencia haitiana en el territorio nacional.

Eso que acaba de pasar el 16 de febrero con elecciones municipales es demostración funesta de esa tendencia. Otros dirán, y no les faltarán razones, que vamos camino a Venezuela.

Los que ayer perpetraron el atentado a la democracia, demostraron que son capaces de cualquier cosa, y que esa maniobra tenebrosa, no fue un evento fraudulento que salió mal : está enmarcada dentro de un plan totalitario.
La oposición debe entender la naturaleza del desafío.

Reitero: en America Latina solo hay algo más difícil que subir al gobierno que es bajar del gobierno. Eso se torna más complicado cuando se han pactado con poderes fácticos compromisos muy pesados y antinacionales; y además, porque en el entorno regional existe una tendencia autocrática de afines que solo sirve para retroalimentar.

La deriva dictatorial empezó con reforma del 2015 y “pacto reelección por reelección”, siguió con imposición del 2016 del “62%” para lograr “mi Congreso”; continuó con aprobación de dos leyes medularmente antidemocráticas, abusivas, injustas. Al frustrarse nueva reforma para tercer periodo de Danilo Medina, pasamos a otra fase más compleja y difícil de identificar.

Fase actual se caracteriza por una mutación: el “coronavirus de la reelección en cuerpo ajeno”; y después, en la generación de escenarios de crisis que permitan habilitación de Danilo Medina a retornar: eso explica lo que sucedió el 6 de octubre y también el golpe de Estado cibernético a las elecciones municipales.

Reitero un mensaje franco y de la mejor fe a Danilo Medina: no siga jugando el rol de jefe de facción partidaria, que está provocando la desestabilización de la República. Asuma con responsabilidad su rol de jefe de Estado, y sobre todo, abandone la aventura de reelegirse “en cuerpo ajeno” o de retornar al poder.

Resulta necesario recordar al Ministro de Interior Fadul, delegado del PLD ante Junta Central Electoral, anunciando con claridad la estrategia represiva que seguiría al golpe del 16: avanzaron que perseguirían a las fuerzas de oposición por “compras de votos”: una de las mil diabluras que hará el proyecto de “reelección en cuerpo ajeno”.

En cualquier parte del mundo, autoridades electorales deberían renunciar después de un fiasco como el de ayer. Si es muy complicada la alternativa de la sustitución -que ciertamente lo es, por razones de tiempo e institucionales- por lo menos, se precisa que se vayan los directores de informática y se conforme comisión de notables de gran credibilidad como veedores electorales.

Su convocatoria inconsulta a elecciones el 15 de marzo no hace más que justificar esta salida, o darle curso a un movimiento nacional que procure su renuncia. No es lo ideal, pero esa fórmula aquí funcionó para prevenir crisis mayores.

Resultó lamentable ver que el presidente Danilo Medina haya adoptado la posición del que está distante y ajeno a la enorme e inédita crisis que vive la democracia. El sistema político, partidario y electoral está en crisis, y actualmente el actor y motor principal de esa crisis es su proyecto de reelección “en cuerpo ajeno.”

Finalmente, la Junta Central Electoral debe responder la inquietud del Presidente de ProNación, Dr Manuel Bergés, y de muchos buenos dominicanos: ¿cómo se incrementó sustancialmente el padrón electoral en relación a las tendencias históricas? ¿Quienes son esos nuevos dominicanos?.

Todos los partidos deben fijar una posición con relación a este importante asunto… que sorprendentemente ha pasado desapercibido.