TEGUCIGALPA. (Telesur). Muchas mujeres, cuando ejercen su derecho a la protesta en Honduras, han sido agredidas por funcionarios de la Policía y del Ejército, mientras que el régimen de facto se niega a desistir de sus políticas represivas, a casi dos meses del golpe de Estado contra Manuel Zelaya. TeleSUR recogió algunos de esos testimonios.
Las cámaras de teleSUR en Honduras captaron a una mujer que gritaba de dolor, cuando miembros del Ejército le arrojaron gas con pimienta en su rostro, durante una manifestación en la que participaba, en las zonas aledañas al Congreso Nacional.
Otra ciudadana, Alba Ochoa, transitaba por unas de las calles del centro de Tegucigalpa, donde militares reprimían a manifestantes. Ella no participaba en la concentración, sin embargo fue apaleada, encarcelada y acusada ante los tribunales de justicia por atentar contra la seguridad del Estado y otros delitos.
«A mi me detuvieron porque yo grite que no golpearan a un joven de 16 años, lo golpearon con un tubo de hierro, entonces me toletearon, me golpearon con un tubo de hierro, me dijeron vieja p**a, que te importa», narró la víctima. En tanto, mujeres solidarias procedentes de diversos países se encuentran en Honduras investigando los abusos cometidos por miembros del gobierno de facto.
El Observatorio Feminista Internacional denunció que «lo que hemos visto es violencia de parte de autoridades militares y de los policías y hasta de funcionarios». «Las mujeres en resistencia condenan el golpe de Estado, exigen que cesen los golpes de los compañeros de hogar y los golpes que asestan algunos policías y militares en Tegucigalpa», reportó la corresponsal de teleSUR en Honduras Regina Osorio.
La CIDH confirma abusos
TEGUCIGALPA. AP. El gobierno de facto de Roberto Micheletti en Honduras ha cometido abusos a los derechos humanos para reprimir las manifestaciones en contra del golpe de estado del 28 de junio, informó la CIDH.

