MANUEL BUENO, LOMA DE CABRERA.- Los restos de los esposos Jacobo Núñez y Ana Julia Martínez, quienes fallecieron el domingo en un accidente de tránsito en el Bronx, Nueva York, llegaron a media tarde de este sábado aquí y, mientras los ataúdes recorrían el angosto y polvoriento camino en ruta a su casa, la gente salía de sus casas mostrando pesares por la tragedia.
Justo a las 3:40 de la tarde las dos ambulancias que recogieron los féretros en el Aeropuerto del Cibao se detuvieron frente a la humilde vivienda, construida de bloques y techada de zinc, donde centenares de familiares y amigos de las víctimas las esperaban.
En el recorrido de los casi seis kilómetros que separan la campestre casa de la entrada principal hacia esta comunidad, los lugareños que no pudieron recibirlos en la vivienda, de forma reverente se ubicaron frente a sus casas. Algunos lanzaron flores al paso de las ambulancias y otros no pudieron controlar las emociones e irrumpieron en llantos.
Jacobo, de 88 años y Ana Julia, de 86, encontraron la muerte en el accidente donde también perecieron sus hijas María González y María Núñez, así como tres nietas.
Apenas lo vieron asomar, las personas que esperaban los feretros en la casa, la mayoría de ellas irrumpió en llantos, con desgarradoras escenas de dolor, con lo que quedó demostrado el amplio aprecio de la comunidad por Jacobo y Ana Julia.

