Opinión

Gravísimo error

Gravísimo error

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, admitió que la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) incurrió en un “gravísimo error” al incluir a República Dominicana en una lista negra por discriminación racial y apatridia.

Para enmendar ese desatino, la CIDH celebrará el jueves una sesión extraordinaria, a la que ha sido invitado el embajador dominicano ante la OEA, Gedeón Santos, según comunicó Almagro al canciller Miguel Vargas, con quien sostuvo un encuentro en Washington.

Es difícil creer que esa comisión de la OEA sólo incurrió en un gravísimo error al manchar el buen nombre del gentilicio dominicano con la infamia de que aquí el Estado promueve o tolera formas de discriminación racial y de apatridia contra inmigrantes haitianos y sus descendientes.

Durante muchos años, esa comisión ha mantenido un tipo de persecución jurídica y política contra República Dominicana con el avieso propósito de impedirle ejercer un efectivo control migratorio y culparla de los males que padece el vecino Haití.

Es claro que la CIDH ha actuado siempre por mandato de metrópolis imperiales que propugnan para que los dominicanos ejerzan por siempre el papel de cirineos del drama haitiano, mientras las naciones desarrolladas nada hacen para mitigar la profunda crisis humanitaria que agobia a Haití.

La CIDH, que incluyó a República Dominicana en una lista negra por supuesta violación a los derechos humanos, no ha dicho nada ante la orden del presidente Donald Trump para que se inicien trámites de deportación de más de 50 mil haitianos refugiados en Estados Unidos.

Ha confesado su propio pecado, al recibir un informe del canciller Vargas sobre los ingentes esfuerzos del Gobierno dominicano para regularizar la situación de miles de indocumentados haitianos, pero se subraya que el secretario Almagro mantuvo silencio con visos de complicidad, cuando la CIDH emitió ese informe infame contra República Dominicana.

Aunque se agradece el gesto del titular de la OEA, de reconocer que la CIDH incurrió en un error gravísimo al incluir a esta nación en una lista negra, el doctor Almagro debe saber que República Dominicana no acepta ni permite que ningún testaferro imperial manche su muy bien ganada dignidad.

El Nacional

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