La Confederación de Trabajadores Unitaria (CTU) y el Sindicato de Trabajadores de la Construcción (Sinatracon) calificaron como “muy favorable” para ese sector la sentencia del Tribunal Constitucional que define a quiénes se debe considerar dominicanos y a quiénes no. Francisco Ramírez y Luis Medina, secretarios generales de la CTU y Sinatracon, respectivamente, relacionan la sentencia 168-13 con el derecho que tienen los dominicanos a ocupar las plazas de trabajo que se crean en el país.
“En los últimos 23 años los dominicanos hemos sido desplazados de los puestos por mano de obra extranjera ilegal en la construcción, en la agricultura, en los polos turísticos y hasta en la llamada economía informal”, expresaron ambos en una declaración de prensa. Expresaron que la sentencia del TC es un llamado al cumplimiento de lo que señala el Código Laboral dominicano en su artículo 135, que establece que por lo menos el 80% del número total de trabajadores de una empresa debe estar integrado por dominicanos.
Ramírez y Medina aseguraron que los trabajadores dominicanos “nos hemos perjudicado con el auge de la mano de obra extranjera ilegal”, lo que afirman ha provocado una situación de desigualdad social que ha terminado perjudicando a los mismos trabajadores extranjeros sin regulación, lo que es aprovechado por los empleadores y patronos para pagar salarios por debajo de lo establecido.
Favorecieron la decisión del presidente Danilo Medina de convocar al Consejo Nacional de Migración para dar cumplimiento al contenido de la mencionada sentencia que advierte que los hijos de extranjeros en tránsito o ilegales nacidos en el país a partir de 1929 no son dominicanos.

