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Griffey Jr. “Me siento humilde”, Piazza: “El sueño ya es realidad”

Griffey Jr. “Me siento humilde”, Piazza: “El sueño ya es  realidad”

Cooperstown (Nueva York, EEUU). EFE. El exjardinero Ken Griffey Jr. y el exreceptor Mike Piazza fueron inducidos esta tarde al Salón de la Fama de Cooperstown (Nueva York) para ver cumplido su sueño de estar jugo a las leyendas de todos los tiempos del béisbol de las Grandes Ligas.

Ambos se convirtieron en los nuevos miembros de uno de los grupos más emblemáticos del mundo del béisbol ante más de 50.000 aficionados y de 50 otros integrantes del Salón de la Fama.

Griffey Jr y Piazza fueron exaltados formalmente el domingo como nuevos miembros del recinto sagrado del béisbol, tras cumplir trayectorias tan destacadas como opuestas en las Grandes Ligas.

El exjardinero de los Marineros de Seattle, equipo que eligió para entrar al Salón de la Fama, es el único pelotero seleccionado como número uno en el sorteo universitario que ha terminado en el recinto de los inmortales.

En contraste, Piazza fue seleccionado en la ronda número 62 del sorteo de 1988, en el puesto 1.390, el menos destacado entre todos los inmortales de Cooperstown.

“Al estar aquí me siento humilde y abrumado”, expresó Griffey Jr., que hizo por primera vez el recorrido acompañado de sus familiares más allegados. “No puedo describir cómo se siente esto”.

Griffey Jr., el jardinero que ingresa como exjugador de los Marineros, terminó su carrera de 22 años con 630 cuadrangulares y es el primer número uno en la selección global que ingresa al Salón después de ser elegido en la primera entrada en la boleta y recibir un 99,32 por ciento de los votos otorgados por la Asociación de Cronistas Americanos de Béisbol.
La labor de ofensiva de Griffey Jr., que también jugó con los Rojos de Cincinnati y Medias Blancas de Chicago, tuvo doble valor porque consiguió su mejor producción en la triste etapa del béisbol profesional de la llamada “Era de los Esteroides”.
Al ser el elegido número uno en las selecciones de 1987 y con el apodo de “The Natural”, Griffey parecía tener casi segura su inducción.

Mike Piazza

Piazza, que jugó 16 temporadas en las Grandes Ligas con cinco equipos diferentes, es el segundo jugador de los Mets, que ingresa al prestigioso grupo, luego de que lo hiciera Tom Seaver.

Su llega al béisbol de las Grandes Ligas y su aportación se debió a la apuesta que el legendario Tommy Lasorda, expiloto de los Dodgers hizo por él, al ser amigo de su padre, quien se lo recomendó.

A diferencia del talento innato que todos veían en Griffey Jr., Piazza tuvo que convencer a muchos de su valía. Tuvo problemas en sus primeros años y estuvo a punto de renunciar al béisbol cuando militaba en las menores.
Pero volvió y perseveró pese a la dura transición de primera base a receptor y a las críticas de sus compañeros sobre su desempeño errático.

Piazza fue elegido 12 veces al Juego de Estrellas, en una carrera que incluyó 10 Bates de Plata. En cuatro ocasiones figuró entre los cinco peloteros con más votos para el premio de MVP.

Quizás lo más impresionante en la trayectoria de Piazza es que cumplió seis temporadas con al menos .300 de promedio de bateo, 30 jonrones y 100 impulsadas.

Todos los demás receptores en la historia del béisbol han tenido nueve campañas con esos números en forma combinada.
“Sabía, como me inculcó siempre mi padre, que si perseveraba al final iba a sentirme realizado, sin importar los resultados», agregó Piazza. “Al final el sueño se me hizo realidad”.

UN APUNTE

“El sueño de mi padre”

“Mi papá siempre soñó con jugar en las mayores”, comentó Mike Piazza. “Él no pudo cumplir este sueño por las realidades de la vida. La fe de mi padre en mí solía ser más grande que la mía, y es el factor más importante por el que me exaltan al Salón de la Fama. Gracias, papá. Lo hicimos. La carrera ha concluido».

El Nacional

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