México. EFE. La policía encontró ayer los cadáveres calcinados de ocho personas, al parecer todos hombres, dentro de un camión de carga abandonado en un camino rural del central estado mexicano de Querétaro, informó a Efe una fuente oficial.
Por el estado de los cadáveres, que fueron consumidos parcialmente por el fuego, la policía no ha podido identificar a las víctimas.
Según medios locales, los cuerpos habrían sido maniatados, lo que hace pensar que se trata de un ajuste de cuentas del crimen organizado.
Junto al camión estaba una camioneta incendiada y con matrícula del también central estado de México.
Querétaro, a unos 250 kilómetros de la capital mexicana, es uno de los estados del país menos afectados por la violencia del crimen organizado, que este año se ha cobrado la vida de más de 7.000 personas en todo México.
Por otra parte, en el norteño estado de Sonora, fronterizo con Estados Unidos, la policía halló el cadáver de un hombre de 30 años dentro de una caja de plástico, abandonada en una calle de la ciudad de Nogales.
Junto al cadáver fue dejado un mensaje relacionado con asuntos de narcotráfico, dijo la Policía Estatal Investigadora (PEI).
En la misma ciudad, un joven de 22 años fue herido de bala por un grupo de hombres armados y vestidos de negro que intentaron secuestrarlo cuando iba a bordo de su automóvil.
Al percatarse de la maniobra del grupo armado, José Luis Águila huyó pero fue alcanzado por una bala en el hombro izquierdo, por lo que fue llevado a un hospital, indicó la PEI de Sonora.

