WASHINGTON. AFP. Las hijas de Barack Obama, Sasha y Malia, se «adaptaron muy bien» a la Casa Blanca y tienen una vida de niñas normales, pese a las limitaciones relacionadas con la seguridad, dijo el presidente estadounidense en una entrevista difundida este martes por la cadena NBC.
«Lo más gratificante en el año y medio que pasó, es la manera en la que las niñas se adaptaron», confió el presidente en relación a Sasha, de 8 años, y Malia, de 11.
Las dos hijas del presidente se instalaron en enero de 2009 en la Casa Blanca con Obama, la madre de éstas Michelle y su abuela materna Marian Robinson. La familia Obama vivía antes en Chicago (Illinois, norte).
«Son formidables. Trabajan bien en la escuela, no se sienten presionadas, pueden pasear. La protección del Servicio Secreto (policía de elite encargada de proteger al presidente y su familia, ndlr) es un poco más discreta. Juegan al fútbol, al basketbol, van a dormir a casa sus amigos», confió Obama.

