La política de vivienda del ingeniero agrónomo Hipólito Mejía, de ser elegido presidente de la República el próximo año, contempla el ambicioso plan de una casa para cada familia, para lo cual se facilitará redimir los beneficios de los socios de las asociaciones de ahorros y préstamos para destinarlos a ese fin.
Como las asociaciones mutualistas se convirtieron en banca múltiple, se explicó- las utilidades de los socios no se reparten, pero ese dinero está ahí y tiene que aparecer, comentó la fuente que permitió el acceso al programa de gobierno, aún no aprobado por el Comité Ejecutivo del PRD.
Para dotar a cada familia de su correspondiente vivienda, Mejía autorizaría el uso de recursos provenientes de la seguridad social para la inversión en la edificación de las mismas, lo cual se dijo- es tan importante como la política de protección al medio ambiente y el desarrollo de la industria forestal, otro tópico del proyecto.
Otro eje importante sobre el que habrá de girar la acción económica en un gobierno presidido por Mejía, será un plan de fomento a las inversiones de los dominicanos de ultramar, lo cual garantizará a ellos la protección de sus recursos y traerá una avalancha de dinero.
Los fondos que generan los criollos establecidos fuera del país han sido considerados como una fuente de riqueza torpemente ignorada, de acuerdo a las observaciones de los especialistas de la comisión técnica.

