El ingeniero agrónomo Hipólito Mejía prometió ayer una reforma tributaria integral que ordene el desorden fiscal y el regresivo sistema impositivo que frena el desarrollo nacional.
El candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), en un discurso de once cuartillas ante la matrícula de la asociación de Industrias de la República Dominicana, aseguró que buscará consenso con todos los sectores, a fin de realizar la reforma fiscal integral y fijaría topes al gasto corriente, para lograr un superávit primario y consolidar las finanzas públicas, bajar el déficit fiscal, eliminar el despilfarro, focalizar efectivamente los subsidios y aumentar la inversión en infraestructura.
Mejía, quien fue el último en hablar, por una elección al azar a principio del almuerzo, expresó que se propone mantener el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, reducir la intervención pública en aéreas de competencia privada y privilegiar la inversión en capital humano.
Garantizo la estabilidad macroeconómica con crecimiento incluyente, la reducción del Impuesto Sobre la Renta, el cumplimiento de la ley que rige el impuesto a los combustibles y la creación de un Fondo de Garantías para apoyar el financiamiento a las micro y pequeñas empresas, indicó.
La mayor parte del contenido del discurso de Mejía fue de fuertes críticas al Gobierno, al que calificó de corrupto.
Hipólito duró 22 minutos, y la exposición de Danilo Medina 34 minutos, cuatro más de los 30 reglamentados por la AIRD.
Mejía prometió crecimiento motorizado por el sector privado y focalizado hacia la agricultura, la industria, la agroindustria, la construcción, la minería, el turismo y zonas francas. Se propone una meta de crecimiento promedio anual sobre el 6%, aumentar las exportaciones y fomentar la inversión extranjera directa. Y ese crecimiento deberá estar asociado con una fuerte estabilidad en los precios macroeconómicos: tasa de cambio, tasa de interés y salarios, así como en la reducción del déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos, indicó.
Mejía prometió aumentar el ahorro interno sobre el 20% del PIB, tal como, afirmó, existía en su Administración.
Expresó que la agricultura es ejemplo del despilfarro y desorden administrativo, que la preocupación de las autoridades es importar alimentos para cobrar peajes y otorgar privilegios. Denunció que el Banco de Reservas financia al Gobierno indirectamente con más de RD$ 47, 500 millones a través de contratistas y el BNV tiene RD$6,300 millones en certificados y bonos del Gobierno.
UN APUNTE
Muy cordial y distendido
