Con la promesa incumplida de retornar este miércoles en la mañana, se marchó el hombre que ayer se encadenó junto a sus dos hijas frente al consulado de Estados Unidos, en reclamo de que el Gobierno estadounidense atienda una demanda que hizo denunciando un error en una prueba de ADN que le practicaron hace siete años para comprobar la paternidad de ellas.
Miguel Familia, quien es ciudadano estadounidense, se encadenó ayer en la mañana junto a sus dos hijas, de 9 y 11 años, atado a una verja de la Plaza de la Cultura frente al consulado en la avenida Máximo Gómez esquina César Nicolás Penson.
A las 5:00 de la tarde se marchó con la promesa de regresar este miércoles, pero hasta media mañana no había vuelto.
Familia pidió a las autoridades estadounidenses que hagan justicia y explicó que el consulado está protegiendo a la clínica Testing & Research en New Jersey, alegando que no ha recibido respuesta de parte del Centro de Visas.
Familia se ató al cuello un letrero escrito en inglés, que dice ¡Pedimos justicia! Hemos sido víctimas de una prueba de ADN ordenada por la embajada de los Estados Unidos. Esa prueba ha destruido mi familia. Pedimos justicia al presidente Obama. La Embajada de los Estados Unidos en Santo Domingo debe decirle la verdad.
El caso está en manos de los tribunales dominicanos, a la espera de una decisión.

