SIDNEY, (Australia), (EFE).- Unas 200 escuelas permanecen cerradas en el sur de Australia y miles de australianos abandonan sus hogares en el estado de Victoria, donde se espera que las elevadas temperaturas y los fuertes vientos agraven hoy los incendios que el 7 de febrero pasado se cobraron 210 vidas.
Tenemos unas condiciones climatológicas muy secas, con temperaturas que podrían alcanzar los 40 grados y peligro extremo de fuego, dijo el jefe de servicios de emergencia de Victoria, Bruce Esplin.
Esplin recordó a los habitantes de las áreas cercanas a los fuegos que deben decidir si se quedan a proteger sus hogares de las llamas o huir.

