LONDRES. AFP Las compañías British Airways e Iberia celebrarán el lunes sus respectivas juntas extraordinarias de accionistas, último escollo antes de la ejecución de su fusión para crear uno de los mayores grupos aéreos del mundo.
Reunidos casi simultáneamente en Londres y en Madrid, los accionistas deberían confirmar el acuerdo suscrito en abril por las aerolíneas británica y española, que recibió en julio el visto bueno de la Comisión Europea.
Cuando se concrete la fusión, en enero de 2011, el nuevo grupo contará con una flota de más de 400 aviones que transportarán a casi 60 millones de pasajeros anuales a unos 200 destinos en todo el mundo.
«Iberia pone sobre la mesa su presencia latinoamericana y British Airways su fuerza en el Atlántico Norte, Oriente Medio y Asia», opinó el analista John Strickland, para quien esta fusión permitirá a ambas compañías «alcanzar» a sus dos grandes rivales y actuales líderes europeos Lufthansa y Air France-KLM.
La operación, que se llevará a cabo mediante canje de acciones, permitirá a las dos empresas mantener su marca y sus operaciones bajo una nueva compañía holding, International Airlines Group.

