El Nacional
SANTIAGO.- Pertenecen a José Francisco Ramírez, un obrero de 34 años, los restos hallados a finales del mes pasado esparcidos en diferentes puntos del centro de esta ciudad y en el vertedero de Rafey. Ramírez residía en el sector Cienfuegos, de esta ciudad, y se desempeñaba como constructor de ventanas corredizas, de acuerdo a testimonio de su hermana Iliana del Carmen Ramírez.
Consideró que su hermano no tenía enemigos por lo que no entiende la saña manifestada al asesinarlo, descuartizarlo y luego distribuir partes de su cuerpo en diferentes puntos de la ciudad, aunque admitió que días antes de su desaparición había tenido inconvenientes con un hombre que le había adelantado el pago de un di nero para que le realizara un trabajo.
Específicamente Ramírez habría recibido 25 mil pesos para esos fines, pero le quedó mal al cliente al no cumplir con el trabajo convenido. Dijo desconocer el nombre de esa persona, pero aseguró que había visitado su casa en varias ocasiones sin encontrar a su hermano.
Ante la imposibilidad de poder conversar con mi hermano, el hombre dijo que ya él no engañaría a nadie más, narró Iliana.
El pecho y el abdomen de Ramírez fueron encontrados en el patio de una casa abandonada localizada en la intersección de las calles Del Sol y R. César Tolentino. Ese mismo día tambien fue encontrada la cabeza al lado del canal de televisión Mega Visión.
En el vertedero de Rafey varios buzos encontraron el brazo izquierdo y el pie derecho del cadáver, dentro de un saco.
