SANTIAGO. La Iglesia Católica manifestó preocupación por la falta de seguridad ciudadana y pidió que el Gobierno asuma su rol de garantizarle tranquilidad a la sociedad dominicana.
Es un mito. Estamos huérfanos. Nos sentimos indefensos, desprotegidos, manifiesta la posición de los cristianos de la Arquidiócesis de Santiago, en un editorial que publicará el domingo próximo en el semanario camino.
Asegura que aterra salir a la calle. No sólo la noche significa peligro, también el día, dicen los católicos, tras plantear que en el país no hay espacios seguros.
Estamos como en la selva, a merced de que cualquier león nos devore.
Manifiesta que al escuchar los relatos de personas víctimas de atracos, robos y crímenes, se sienten estremecidos, se pone la piel de gallina.
Este fantasma de la violencia camina a nuestro lado como una sombra, dice Camino, indicando que todo esto produce estrés y ansiedad, y destroza la salud de los ciudadanos.
Considera que los delincuentes perdieron el temor. Han ganado tanto espacio que ejecutan sus acciones diabólicas con una frialdad que espanta.
El órgano de difusión del Episcopado Dominicano pone como ejemplos el caso del contralmirante Ramón Gustavo Betances, Inspector General de la Marina de Guerra, quien fuera víctima de un atraco el Día de las Madres, mientras visitaba la tumba de su progenitora, en el cementerio Cristo Redentor.

