La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días suspendió ayer todas sus actividades temporales en República Dominicana y el mundo como medida preventiva por la amenaza que está representando el coronavirus.
La disposición fue comunicada a la máxima autoridad en el país Élder Cándido Fortuna, quien de inmediato comunicó la disposición a todos los representantes a nivel nacional diciendo «todas las reuniones públicas de miembros de la Iglesia quedan suspendidas temporalmente en todo el mundo hasta nuevo aviso».
Esta disposición incluye conferencias de «estaca», liderazgo y otras grandes reuniones, los servicios públicos de culto, incluidas las reuniones sacramentales, actividades en ramas, barrios y estacas, según se informó.
La medida fue dispuesta a los líderes de la iglesia en la sede central Salt Lake City, Utah, Estados Unidos, de ayer día 12 de marzo expresando que ellos están monitoreando las condiciones cambiantes relacionadas con el COVID-19 en todo el mundo y tomaron la medida considerando el consejo de los líderes locales de la Iglesia, funcionarios gubernamentales y profesionales médicos.
La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, dijo que siempre que sea posible, realicen cualquier reunión de liderazgo esencial a través de la tecnología, con preguntas específicas que pueden ser referidas a los líderes locales del sacerdocio.
Dijeron que se proporcionarán más instrucciones relacionadas con otros asuntos en los próximos días.

