Reportajes

Incart reduce período espera consulta cáncer

Incart reduce período espera consulta cáncer

El Incart, ubicado en la avenida Correa y Cidrón, en la Zona Universitaria, lleva nueve años operando.

Evitar que un paciente diagnosticado con cáncer esperara hasta tres meses para ser atendido por un especialista se convirtió en uno de los principales retos del actual director del Instituto Nacional de Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (Incart), una entidad estatal que tiene nueve años operando.

En sólo diez meses de gestión, el cirujano oncólogo José Ramírez, logró que los pacientes vean al especialista el primer día que llega al hospital.

En los próximos 30 días inicia el tratamiento de cirugía, quimio o radioterapia.
“Me gustaría bajar ese tiempo a 15 días”, manifestó Ramírez, durante una visita a El Nacional.
Para el facultativo, además de las limitaciones económicas y de espacio físico, ese era uno de los principales problemas de ese centro de salud.

“En medicina, el tiempo de respuesta es importantísimo, pero oncología es mucho más. En oncología hay algunos tratamientos que tienen tiempos específicos para ser administrados”, manifestó.
“No se podía tolerar esos tiempos de espera tan largos. Hay tiempos que hay que seguirlos y hay pautas que no se pueden violar”, siguió diciendo.

Esa medida y la apertura de nuevas especialidades médicas lograron aumentar la confianza de la población en el hospital y el número de pacientes se duplicó.

De 1,800 diario subió a 3,000 y el número de consultas mensuales, de 22 mil a 35 mil.
“Estamos teniendo algunas filas ya”, significó Ramírez, al destacar el trato humano a los pacientes, la limpieza y el orden que imperan en el hospital.

Déficit económico
El Incart, que recibe unos 500 nuevos enfermos anuales, opera con un déficit presupuestario de RD$40 millones mensuales “que estamos cubriendo en base a magia administrativa, retardando el nombramiento de personal administrativo y médicos, ahorrando aquí y ahorrando allí”.

Recibe del Gobierno entre RD$25 y RD$30 millones mensuales a través del pago de la nómina de empleados.
“Los números indican que ese presupuesto debe ser duplicado, para nosotros trabajar con mayor holgura, expresó Ramírez y afirma que las autoridades del Servicio Nacional del Salud les han prometido que los aportes estatales del centro mejorarán a partir del próximo año.

Hace 10 meses, el hospital recibía RD$40 millones mensuales por la venta de servicios a pacientes asegurados.
La factura por ese concepto subió en agosto recién pasado a RD$87 millones, hecho que Ramírez atribuye al del número de personas que decidió tratar allí sus dolencias.

El 70 por ciento de esas personas tiene una tarjeta del Seguro Nacional de Salud (Senasa) y no pagan copago, hecho que constituye una alivio económico para los pacientes y sus familias.

Un dolor de cabeza
Sin embargo, tener cáncer en República Dominicana sigue siendo un dolor de cabeza para los pacientes y sus familias, debido a las deficiencias del sistema de seguridad social, que provocan que la cobertura de algunos medicamentos y dignósticos médicos.

“Hay medicamentos importantísimos que tienen varios años usándose en oncología y la seguridad social no los cubre”, aseguró Ramírez.

Como consecuencia, los pacientes tienen que buscar ayuda económica y sacar dinero de sus bolsillos para atender esas necesidades.

La cobertura actual de los seguros médicos para las enfermedades catastróficas de RD$1 millón que, en el caso del cáncer se agota cada vez más rápido, debido a la carestía de los medicamentos y los tratamientos.

Empero, Ramírez asegura que nadie de marcha de ese centro de salud sin el debido tratamiento por falta de dinero. En agosto recién pasado, exoneró servicios médicos por un valor de RD$17 millones a pacientes que no tienen seguro médico o se agotó su cobertura.

UN APUNTE

Efectos pandemia

El director del Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (Incart, José Ramírez, considera que esa entidad no está recibiendo del Gobierno los recursos que demanda para atender las necesidades de la población con cáncer, debido a la gran cantidad de dinero que invierte el Gobierno para frenar la pandemia del coronavirus.

Resaltó el acompañamiento que recibe de la primera dama de la República, Raquel Arbaje, de las autoridades del Servicio Nacional de Salud y del Ministerio de la Vivienda.

Esta última trabaja en el presupuesto para habilitar las dos plantas que tiene el hospital fuera de servicio y que le permitirá adicional unas 100 camas para aumentar los internamientos.

Pilar Moreno