QUITO. AFP. Un grupo de indígenas quemó vivos a dos hombres durante una pelea en el este de Ecuador y en su defensa alega haber aplicado la justicia aborigen, informó el jueves la Fiscalía.
Las víctimas fueron incineradas en el poblado de Loreto el domingo pasado, el mismo día en que una comunidad indígena martirizaba a un nativo al que inicialmente condenó a la horca en la localidad andina de Zumbahua (sur).
Pedro Velasco y Víctor Naranjo, colonos de la zona, fueron rociados con gasolina y quemados tras protagonizar una reyerta durante un festejo al que no habían sido invitados, dijo a la AFP el fiscal de la provincia amazónica de Orellana, Pío Palacios.
«Viendo esto (la pelea) uno de los líderes de la comunidad, Mario Alvarado, manifestó que había que quemarlos vivos», señaló.
«Procedieron a someterlos, amarrarlos de las manos, se presume que también de los pies, los golpearon, y después el señor Alvarado trajo gasolina, les echó en el cuerpo y los incineró hasta que se quemaron totalmente», relató Palacios.
Alvarado y otras siete personas fueron detenidas por la Policía y enfrentan cargos de asesinato, pero el principal responsable del ataque alega que se trató de la aplicación la «justicia indígena» consagrada en la Constitución.
«Este argumento en mi criterio queda totalmente descartado. La Constitución reconoce la autoridad de los pueblos indígenas para solucionar conflictos internos sin violar la ley ni los derechos humanos.
