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Inocencia Aida era conocida en todo Puerto Rico

Inocencia Aida era conocida en todo Puerto Rico

AEROPUERTO LAS AMERICAS.- El cónsul dominicano en Puerto Rico, licenciado Franklyn Grullón, definió como «una gran pesadilla», lo que durante más de dos años vivió su compatriota Aida de los Santos Pineda, acusada en aquella isla de un crimen que toda la sociedad boricua estaba consciente de que no cometió. «La comunidad dominicana, el pueblo puertorriqueño, toda la sociedad en sentido general se solidarizó con Aida de los Santos porque estaba segura de que esa señora jamás cometió un hecho de esa naturaleza», sostuvo Grullón, quien vino al país acompañando el viernes a la dominicana.

Indicó que desde que se produjo la acusación contra De los Santos de culparla de la muerte de la señora Georgina Ortiz, esposa del exjuez boricua Carlos Irrizarry en agosto del año 2010, todo el mundo la señaló como inocente y así lo comprobaron los jueces que la liberaron. «Prevaleció desde un principio en la mente de todo el mundo, dominicanos y puertorriqueños, que nuestra compatriota era inocente de los cargos y así lo comprobó ese gran jurado de juez que dispuso su lbertad», manifestó el cónsul Grullón al ofrecer declaraciones a los periodistas.

La señora Aida de los Santos llegó este viernes al país desde Puerto Rico y entregada de inmediato a sus familiares tanto por el cónsul Grullón como por los abogados Aron Hernandez y Lucy Campos, quienes fueron sus defensores en el juicio. «Damos gracias a Dios porque ya tenemos a doña Aila de los Santos en el seno de su familia, luego de esa gran pesadilla que sufrió en la cárcel por la acusación de un hecho que estamos seguros, jamás cometería», manifestó el cónsul.

Hablan abogados

Los abogados puertorriqueños Aron Hernández y Lucy Campos, que defendieron a Aida de los Santos Pineda en los tribunales de la isla, dijeron estar satisfechos de su trabajo y agradecidos de la solidaridad que su defendida recibió de todo el mundo. «Cuando hay solidaridad, cuando hay unificación, todo se logra, pero sobre todo, cuando se producen acusaciones tan desafortundas como la que fue víctima la señora De los Santos», dijeron ambos abogados, quienes acompañaron a la dama ayer a su regreso al país. «En el caso de doña Aida, estaba unido el pueblo dominicano, el pueblo de Puerto Rico y el pueblo haitiano, cuya comunidad creyó siempre en la inocencia de esta dama», manifestaron regocijados, los doctores Hernández y Campos.