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Insatisfacción sexual crea hábitos en mujer

Insatisfacción sexual crea hábitos en mujer

A muchas mujeres se les dificulta lograr el orgasmo con su pareja o con el hombre que mantiene  contacto sexual, debido a múltiples factores, que podrían ser psicológicos, nerviosos, ambientales, sensitivos o de prácticas inapropiadas de éstas o del hombre para llegar al éxtasis.

Entre los factores psicológicos están las presiones para ir al acto sexual, es decir el maltrato físico; la violación y la agresividad masculina; el temor por hacerlo y con quien lo hace, entre otros que también le generan situaciones nerviosas que le impiden reaccionar ante estímulos.

Como factores ambientales se citan el lugar, la proximidad de personas o familiares en el área donde se realiza el acto sexual y la restricción a poder expresar gemidos o satisfacciones.

Es frecuente entre las mujeres casadas o en unión libre afirmar durante conversaciones coloquiales que no tienen una satisfacción al máximo con su esposo o pareja cuando hacen el amor. Y muchas afirman, incluso, que a pesar de tener hijos, no se han sentido realizadas sexualmente.

El machismo

Un elemento que influye es el machismo que caracteriza a muchos  en el acto sexual, pues la mayoría de los hombres piensa en su satisfacción, son ogoístas, poco les importa si la mujer lo haya logrado.

Con hombres machistas el acto sexual dura poco con su pareja y, de hecho, la mujer tiende a ceder sólo por complacerlos, no porque haya sido estimulada o sensibilizada. Sin sensibilidad es imposible un orgasmo femenino.

La mujer requiere de introducciones previas al acto sexual: Caricias, besos, abrazos, diálogo de exaltaciones de actos de ésta, de sus atractivos físicos y de su sensualidad, de motivaciones, de expresiones románticas y sensuales.

Si ese juego motivacional no se da, lograr la sensibilización femenina es imposible, un orgasmo mucho menos. La relación se atrofia.

A la mujer le gusta la variedad en el sexo, la creatividad masculina, ya que generalmente es tímida e hipócrita, pero provocativa. Casi nunca le gusta iniciar el acto sexual, espera que su actitud provocativa induzca al hombre a la acción.

La alternativa

Ante la falta de estímulos masculinos o, si los hay, la falta de sensaciones, el ser femenino opta por la alternativa de la autosatisfacción: la masturbación. Para esto recurre a múltiples maneras de cómo lograr un orgasmo, convirtiendo esto en una práctica que de sistematizarla le puede generar aberraciones sexuales y desinterés por el hombre.

Para esto usan vibradores, figuras de goma o de plástico con formas de pene, que introducen en la vagina y rosan en sus senos, clítori y otras partes sensibles de su cuerpo, pero generalmente usan sus dedos para estimulación.

Así desarrollan una práctica que se convierte hasta en vicio, cuando éstas son solteras o viven la mayor parte del tiempo en soledad.

A esa mujer le resultará difícil, aunque no imposible, lograr el orgasmo con la penetración y con el sexo oral del hombre, pues se ha habituado a la masturbación.

Ante un hombre que disfruta el orgasmo femenino, éstas se convierten en un gran problema, pues se cree impotente para satisfacerla con la penetración o el sexo oral, sus dedos u otro tipo de motivación.

Sugerencias

Terapeutas sexuales recomiendan ante esos casos que la mujer deje de utilizar vibradores, que su masturbación sea menos frecuente y desarrolle hábitos para inducir al hombre a su motivación sexual.

Al hombre le recomienda que sea menos egoísta, más creativo, conversador, halagador y motivador de la mujer, incluso cambiar los lugares para el acto sexual en busca de la variedad y motivación.

El Nacional

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