Insistencia continuismo avizora tragedia nacional

Danilo Medina


El parecer que de cinco personas reunidas cuatro rechacen que el presidente Danilo Medina aviente el continuismo y la reelección, inclusive propiciando concentraciones multitudinarias en todo el país sin que la cuestionable Junta Central Electoral hubiese autorizado el inicio de campaña electoral, avizora una diáfana y segura tragedia nacional, que podría descarrilar el tren de la gobernanza.

La respuesta más contundente del rechazo a la reelección, hidra maldita generadora de inefables desgracias en 175 años de trayecto republicano, resulta verificarla en la reciente encuesta de Gallup-Hoy, insertada en el matutino Hoy a partir del día seis del presente mes, apreciamos que mientras un 52% estima un buen gobierno del presidente Medina, 33.6 % malo, 12.7% ni bueno ni malo, un 71% cree que el país va por mal camino, un 68.4% muestra inconformidad con la economía, y un 58% quiere un partido diferente en el poder.

Hay una dicotomía y una evidente desconceptualización en el encuestado entre la aceptación al presidente Medina, el rechazo a la reelección, la creencia de que vamos por mal camino y la inconformidad con la economía.

Economía que conforme las autoridades monetarias sitúan en un 6%, mientras los encuestados de Gallup en un 68.4% expresan su inconformidad con sus manejos económicos, con los precios alcistas de los productos de primera necesidad que los de a pie adquieren por raciones frugales, mayormente en colmadones, pulperías, y ventorrillos fijos o tricicleros.

Contradicciones, pero explicativas, surgen cuando Gallup que consigna que el partido de más simpatías es el PLD con 38% y PRM 25%, revelación del frágil impacto atractivo de Luis Abinader, a quien se estima su candidato, porque el otro, conocemos es referente de desconocer lo que es el Estado, y de imponer su candidatura consistiría el mayor indirecto apoyo a Leonel Fernández, seguro candidato triunfante por cuarta ocasión del PLD, identificando que un 61.6% cree no persigue la corrupción.

La corrupción no solo de Odebrecht, que no ha incursionado aún en los dos principales protagonistas de los famosos contratos infames y lesivos al contribuyente, sino del trepidar sin rubor en ambas direcciones de compra de voluntades para arrimarlas en función de deleznable clientelismo al propósito proditorio de la reelección, y el país, como una sola persona, y una embajada poderosa que quita visas, atisban a los legisladores y a quien los sonsaque, que se modifique su convicción por conveniencia para inclinar la desgracia de la reelección.

Un 55% de los encuestados de Gallup revela no creer que como está integrada hoy la JCE organice un certamen parejo para todos los partidos, concepción acentuada en la decisión del alto tribunal electoral decantándose por el voto de arrastre que castra el trabajo político de las bases.

Un 50% no cree que Medina gobierne para los pobres, no obstante el innegable trabajo de Visitas Sorpresas, más de 55, mil títulos de propiedad a parceleros del IAD, Tanda Escolar Extendida con dos raciones alimenticias diarias, Maternales, proliferación de nuevas aulas, crecimiento exponencial de SENASA que asiste a siete millones, PROMESE, INESPRE, Bono Luz, Bono Gas, Tarjeta de Solidaridad de RD$1,200 por persona, incuestionable obra de gobierno del presidente Medina.

Logros que distorsionan aumentos semanales de combustibles sin escalas del petróleo de Texas, que se traducen en aumentos de los alimentos que se trasiegan de los productores a los centros de acopio.
Desbordante criminalidad sin evidente control que mantiene aterrada a la ciudadanía.

Ganaderos de las provincias fronterizas al grito por abigeo de haitianos confabulados con militares.
Apagones recurrentes inclusive en el GSD que incluye Gascue, asiento del gobierno, embajadas, impresionantes hoteles y malls.

Desastre del tránsito vehicular por ausencia de control y legislación que aumente el universo de multas, ahora insignificantes, motivaciones que conforme a reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sitúa a nuestro país con los mayores índices de accidentes de tránsito, 18 mil el año pasado, con tasa de mortalidad de 68.4 por cien mil (El Día 17 de mayo de 2019).

Manifiesta incapacidad gubernamental en no satisfacer el aumento salarial, que con los niveles actuales no alcanzan para adquirir la canasta familiar.

Esos referimientos son adobos del hastío de gran proporción de la ciudadanía por 19 asfixiantes y cuestionables años del PLD, plagados de corrupción impune, en que 35 engreídos cupuleros copetudos han conducido el destino nacional, decantándose por un cohesionado y anhelado cambio de rumbo.
Y basta ya.