Jerusalén. EFE. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reconoció hoy que su país carece de medios para sofocar el incendio que ha matado al menos a 41 personas, al dar las gracias a los países que han enviado ayuda.
En una reunión de su gabinete convocada de urgencia en la sede del Ministerio de Defensa, en Tel Aviv, Netanyahu citó a distintos líderes de Estados a los que agradecía la cooperación, entre ellos el primer ministro turco, Recep Tayip Erdogan.
Las relaciones entre Israel y su principal aliado musulmán, Turquía, se encuentran en su punto más bajo desde el asalto militar del pasado mayo a la Flotilla de la Libertad, en la que murieron nueve personas de ciudadanía u origen turco.
Desde primera hora de la mañana han llegado a Israel ocho aviones, tres helicópteros, tres coches de bomberos y unos 150 bomberos extranjeros, enviados por Grecia, Chipre, Gran Bretaña y Turquía, informó el Ejército israelí.
Se espera que a lo largo del día llegue a Israel la cooperación de otros países, como Egipto, Jordania, Francia, Croacia, Rusia y Rumanía.
El fuego se encuentra en los alrededores de la tercera mayor ciudad del país, Haifa, concretamente a las puertas de Tirat Carmel, una pequeña ciudad ubicada a apenas un par de kilómetros del barrio más meridional de Haifa, Dania.

