WASHINGTON. José Lobatón recibió la oportunidad de jugar en la postemporada cuando su compañero Wilson Ramos se lesionó en la última semana de la campaña regular, y el poco utilizado receptor venezolano la aprovechó al máximo.
Lobatón sacudió un jonrón de tres carreras, Daniel Murphy produjo dos más, y el bullpen de Washington lanzó cuatro entradas y dos tercios sin permitir anotación para conducir a los Nacionales a una victoria el domingo por 5-2 sobre los Dodgers de Los Ángeles en el segundo juego de la serie divisional de la Liga Nacional, empatándola a un triunfo por bando.
Los Nacionales perdían 2-0 en el cuarto cuando Lobatón, el octavo en el orden ofensivo, les dio la ventaja definitiva al pescar una curva de Rich Hill, luego que el zurdo de los Dodgers concedió un boletó a Murphy y le propinó un pelotazo a otro bateador.
Cuesta imaginarse que algo así iba a ocurrir. Después de todo, Lobatón aportó poco con el bate en 2016, con promedio de .232 en apenas 99 turnos, y de 15-1 frente a pitchers zurdos.
“Perder a alguien como Wilson fue un golpe durísimo para nosotros”, dijo Lobatón. “Es un compañero de equipo y es mi amigo. Quisiera que aportara cosas buenas en todo momento, pero son cosas que pasan en el béisbol y tenemos que seguir adelante”.
Lobatón ni siquiera fue titular en el primer juego de la serie. El novato dominicano Pedro Severino, con apenas 18 juegos en las mayores, estuvo detrás del plato con Max Scherzer en el montículo.
“No podemos contar con Wilson. Me toca hacer algo para ayudar al equipo”, indicó Lobatón. “No quiero decir que voy a ser como Wilson y conectar un jonrón y batear sobre .300, pero voy a tratar de ayudar, con mi defensa, jugando fuerte y a ver qué sale.
El relevo de los Nacionales no permitió carrera en cuatro y dos tercios y apenas toleró un hits y dio siete ponches.
UN APUNTE
Receptores suplentes
Los Nacionales han tenido que recurrir a Lobatón y al dominicano Pedro Severino, luego que el venezolano Ramos se desgarró una rodilla. En una campaña en la que fue seleccionado para su primer Juego de Estrellas, Ramos bateó para .307 y disparó 22 cuadrangulares.

