Parece que entre los planes de globalización que siempre ha acariciado el Gobierno Central, y el propósito de conformar un Gobierno Electrónico, por fin ha encontrado, la empatía de personas e instituciones internacionales de prestigio.
Esto se puede colegir, si pensamos que los enojosos y tradicionales apagones de la Corporación Dominicana de Empresas Estatales (CEDEEE), pueden hallar justificación en la propuesta de la Organización de las Naciones Unidas, denominada La Hora del Planeta.
Se trata de una iniciativa contra el cambio climático que impulsa el Foro Mundial para la Naturaleza (WWF) que dejará mañana a oscuras a eso de las 8:30 de la noche de cada lugar, a 121 países y unas 3,400 ciudades, diseminadas en todo el globo.
El lema es Apaga la luz y enciende el planeta, y la idea es que durante una hora se apaguen todas las luces y electrodomésticos, para así ahorrar energía y aportar al mejoramiento del medio ambiente.
Tras este propósito entrarán en un apaga y vámonos de 60 minutos, los más emblemáticos edificios y monumentos del planeta; como la Torre Eiffel de París, el Empire State de Nueva York, la Puerta de Brandenburgo de Berlín, el Cristo Redentor de Río de Janeiro, entre muchos otros, que estarán a ciegas, en una esfuerzo global sin par, que busca concienciar el mundo sobre los peligros del cambio climático.
Bajo esta loable iniciativa se han congregados anónimos y celebridades; artistas y obreros, activistas de los Derechos Civiles y cineastas; desde Alejandro Sanz, Shakira y Miguel Bosé, hasta empleados privados y vendedores informales, bandas de música y telefónicas, equipos de fútbol y gente común.
El director ejecutivo de la Hora del Planeta, Andy Ridley, se ha reconocido abrumado ante la popularidad alcanzada por la iniciativa, y el compromiso asumido por ciudadanos e instituciones, y eso que el Ridley no sabe que aquí en Santo Domingo, hace años venimos mostrando nuestro compromiso con la búsqueda de soluciones al cambio climático, ya que, los largos apagones medioambientalistas, de la CEDEE, a veces duran 24 horas, y se extienden sin discriminación a gran parte de la geografía nacional.

