Aquellos que tuvieron el privilegio de conocer de cerca al escritor de gran capacidad intelectual, Manuel Rueda, plasmaron sus recuerdos y vivencias en papel para ser partícipes de un libro que llevará a los lectores a conocer más a fondo al también músico, a través de sus múltiples puntos de vistas.
“Manuel Rueda. Testimonios” es el título del escrito de 326 páginas y 75 testimonios puesto a circular anoche por la Fundación Corripio, como un aporte al conocimiento de la vida y la obra del fenecido poeta, quien fuera además director del suplemento cultural “Isla Abierta”, del periódico Hoy y director fundador de esta Fundación hasta su deceso en 1999.
El lanzamiento desarrollado en el salón de actos de la Fundación Corripio, estuvo presidido por José Luis Corripio Estrada, presidente de la Fundación Corripio; Jacinto Gimbernard, director ejecutivo de la fundación; Jorge Tena Reyes, asesor fundador y José Alcántara Almánzar, asesor de la fundación. Los invitados tuvieron la oportunidad de evocar sus momentos junto al ensayista, a quien fue dedicada esta XVIII edición de la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2015.
Jacinto Gimbernard, al pronunciar las palabras de bienvenida de la actividad, manifestó que “en este libro que se pone a circular hoy, hay tanta diversidad de información con respecto a Manuel Rueda, que yo no quisiera sobrecargar con mis opiniones personales, naturalmente muy conmovidas, porque realmente es una persona inolvidable que tuvo una dimensión tan especial en el conocimiento del país, en lo que es el arte en todas sus manifestaciones, que es sorprendente. Es un caso único en el panorama de las artes y las letras dominicanas”.
Posterior a las palabras de Gimbernard, le fue cedido el podium a José Luis Corripio Estrada quien relató algunas anécdotas sobre Rueda, en las que destacó su admiración por el autor de “Retablo de la pasión y muerte de Juana la Loca”.
“Yo tengo el hábito, en los 81 años que tengo de pasarme una gran parte meditando y pensando en muchas cosas libremente y siempre he pensado que en la vida pasan tres tipos de personas por el mundo: una que, como quien les habla, pasa, hace su trabajo, cumple su misión, se va y desaparece en el tiempo; otras dejan huellas, pero las dejan sobre un pedestal de arcilla. Y queda un reducido número de personas que dejan en su vida una huella sobre un pedestal de bronce y son huellas imborrables. Manuel Rueda para mí es una de esas personas”, dijo Corripio.
Antes de finalizar su discurso el empresario manifestó que “lo único que me queda es recordarle, agradecerle y lamentar su ida a destiempo, pero estoy claro en que sus huellas perdurarán en la historia de la literatura, del arte, de la música y de lo que es un dominicano que se superó y que nació con condiciones excepcionales, para ser también un inmortal”. José Alcántara Almánzar destacó la gran importancia de este libro que se materializó en unas cuantas semanas, afirmando que éste se convertirá en una referencia obligatoria para todo el que quiera incursionar en la vida y en la obra del Premio Nacional de Literatura de 1994.

