Los Angeles (EEUU), (EFE).- El clásico de animación «The Sleeping Beauty» cumple mañana 50 años convertido en un icono del imperio forjado por Walt Disney, que con motivo de este aniversario reeditó el filme que cuenta con miles de seguidores en internet.
A pesar de sus inicios renqueantes en 1959, tras su estreno la crítica y la audiencia esperaban más de la producción, pronto la historia de la princesa Aurora se coronaría como uno de los grandes éxitos de los famosos estudios. La cruel «Maléfica» pasaría a convertirse en un referente en cuanto a brujas villanas de cuentos de hadas, la «bella durmiente» sería la «Barbie» de las princesas Disney y su castillo disputa el encanto de los conocidos parques de atracciones con el de Cenicienta.
La trama, obra del célebre escritor francés Charles Perrault autor de «El gato con botas», «Cenicienta» y «Caperucita roja» entre otros cuentos infantiles, siguió a rajatabla el modelo clásico de novelas de príncipes y princesas, con hadas buenas y malas, encantamientos, dragones y final feliz acompañado de un mágico beso.
Unos fundamentos básicos que aparecieron repetidos en alguna medida en títulos de Disney de referencia como «Snow White and the Seven Dwarfs» (1937) o «Cinderella» (1950), si bien el personaje de Aurora fue posiblemente el que menos diálogo tuvo de estos tres. Estos tres clásicos optaron a candidaturas al Óscar por la mejor banda sonora, aunque en términos de nominaciones «Cinderella» se llevó la palma con tres: mejor canción, grabación y música.

