No es suficiente que se vuelva a reconocer la persistencia y perfección con que Amaury Sánchez ha desarrollado hasta convertirse en un factor determinante en la construcción del musical como un género del dominio del talento local.
Tras disfrutar anoche de la primera función especial de La Cenicienta, que inicia hoy sus funciones abiertas al público en el Teatro Nacional, hay que establecer que Sánchez alcanza niveles de excelencia técnica y artística que lo llevan a un primerísimo lugar y que este trabajo, sin espacio para duda alguna, es uno de los mejor logrados en el país en el marco de un género del cual sólo se concebía hace 15 años su representación por parte de compañías internacionales invitadas.
El trabajo de conjunto, que involucra particularmente los recursos de la escenografía, caracterizada por sus cambios rápidos y limpios y la elegancia de sus ambientes; la coreografía efectiva y ajustada de una Isadora Bruno que se vuelve a lucir; el vestuario y la peluquería, un factor en el cual frecuentemente se quedan cortas las expectativas, se expresan con profesional terminación y qué decir de la música, los coros de entradas emotivas y precisas?
Entonces sume a la producción el manejo de la luz y el sonido y lo que tiene es una pieza imperdible y que habrá de tener en su favor muchos comentarios y estará rondando en la mente de quienes nominan los mejores trabajos artísticos del año.
Sharlene en
su momento
La joven actriz, que venía dando demostraciones de avances profesionales en un proceso que no precipitó nunca, tomando sus fases paso a paso, formándose y actuando en las mejores propuestas que le fueron marcando el trayecto.
Haciendo papeles secundarios o co-protagónicos, hasta llegar con La Cenicienta, a ser el talento principal y la imagen del trabajo de conjunto. La artista evidencia su disposición total a transformar el arte en su esencia de vida, en su manera de expresión.
Y logra la que consideramos, la mejor actuación de su carrera, apoyada por una dirección teatral acertada (Jáquez), con un vestuario dual que la destaca como trabajadora de la limpieza doméstica y dama elegantísima que encandila al príncipe la noche de la gran fiesta en palacio, la Taulé ha logrado un papel sentido y vivido hasta el fondo.
Función especial
El ensayo general de La Cenicienta se convirtió anoche en una función especial gratuita para niños y niñas, audiencia que le sirvió a los productores para calibrar el agarre e impacto del montaje en el público que habrá de asistir a partir de hoy al Teatro Nacional, con una boletería bastante demandada. La concurrencia devolvió con genuinas carcajadas y prolongados aplausos las actuaciones, el marco musical, la coreografía y otros elementos.
