Según afirman algunos historiadores y sociólogos, “el inicio de la cultura de cimarronaje se formó a través del levantamiento de Enriquillo en la sierra de Bahoruco donde se creó el primer asentamiento o maniel”.
“El concepto cimarronaje es un americanismo usado en épocas tempranas para referirse a los indios, negros y animales huidos. En este sentido cimarrón vale por alzado y también por salvaje o silvestre”.
Los cimarrones fugitivos que obedecían a impulsos individuales de libertad, pronto se convirtieron en grupos organizados para resistir a los amos, así nacieron los palenques, formados por grupos de negros que unas veces vivían en lomerías abrupta o en las cavernas aportadas, registra Antonio Núñez Jiménez. Los esclavos tenían ansia de gozar de licencia y libertad en las montañas.
Las oscuras grutas fueron aliadas a los cimarrones en las luchas contra la opresión.
Las cuevas eran como una casa por dentro pero oscuras y silenciosas, el único ruido que había era el de los murciélagos.
También vivían en frágiles viviendas de troncos, pajas y hojas y más tarde construyeron el tejamanil, donde todavía las paredes se hacen con estiércol y se pintan con cal y tierra amarilla.
Cultivaban plátanos, ñame, frijoles, papas, arroz, maíz y calabazas, con la que fabricaban vasijas. La sal la obtenían de las cenizas de las palmeras y la mantequilla con los cacahuetes, tenían manteca y miel de abejas, el fuego los conseguían frotando madera, señala Carlos Esteban Deive.
El chicharrón de cerdo nace de la per secución en las cuevas donde el humo no daba sospecha del lugar donde se encontraban elaborando sus alimentos, la manteca de cerdo la utilizaban para volver a freír en ella.
Con la guáyiga preparaban la chola y la ajardra, con la yuca hacían los bobotes también la comían salcochada con ajonjolí tostado, plátano asado, batata asada, maíz asado, tasajo, plátanos frito en manteca todos estos constituían sus comidas. Con la víscera del cerdo preparaban el mondongo el día que se iban de parranda.
Con la batata guayada o macerada hacían una especie de bebida parecida a la cerveza de yuca, que la utilizaban para celebrar algunos rituales y para apaciguar el cansancio.
