La crisis climática requiere de una revolución de agendas y cooperación

La crisis climática requiere de una revolución de agendas y cooperación


San José, (EFE).- Para atender la crisis climática que afronta el planeta es necesaria una revolución en las agendas de desarrollo, los modelos económicos y especialmente en el ámbito financiero y de cooperación, opinaron expertos reunidos este miércoles en Costa Rica.

“Los modelos de cooperación también deben cambiar para usar los recursos de forma más efectiva. La cooperación vertical es equivocada, nos lleva a soluciones equivocas. Todos tenemos que cambiar de modelo”, declaró en un foro la secretaria general iberoamericana, la costarricense Rebeca Grynspan.

Grynspan participa en Costa Rica en la PreCOP, reunión preparatoria a la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP25), evento que se celebrará en Chile en diciembre próximo.

La secretaria general iberoamericana dijo que en materia energética ya existen muchos datos y posibles soluciones para una producción más limpia, pero que hay otros problemas para los que aún no se han planteado soluciones ni mediciones precisas.

“Debemos democratizar la innovación, muchas de las soluciones que no tenemos para problemas comunitarios van a venir de gente que no tiene cómo desarrollarlas”, advirtió. Grynspan considera urgente la educación de la población en materia ambiental, con el fin de que la mayoría conozca el impacto del cambio climático y contribuya a la búsqueda de soluciones.

“Debemos tener un poco de humildad y meter a muchos otros actores en la conversación, como la academia y la educación. Hay que educar en cambio climático, es un esfuerzo muy grande que debemos hacer”, manifestó. Por su parte, el representante del Fondo Verde para el Clima, Javier Manzanares, coincidió en la necesidad de cambios en diversos modelos, especialmente en el de financiación de proyectos sobre cambio climático.

Explicó que como parte de ese cambio los proyectos que el Fondo Verde financia se deben enmarcar en un contexto de desarrollo sostenible y que la meta es que el 50 % de las operaciones se dirijan a iniciativas de adaptación que beneficien a las poblaciones más afectadas por el cambio climático. Manzanares señaló que los Estados también necesitan efectuar cambios, principalmente para que sean ellos mismos los que diseñen los proyectos a financiar y se apoderen de éstos. Los expertos participaron en el foro “Financiación climática y objetivos de desarrollo- buscando la complementariedad necesaria”.

En el evento también intervino la ministra española para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, quien abogó por impulsar la justicia climática y social, para atender a las poblaciones más vulnerables al cambio climático, quienes no han sido las causantes del problema. La ministra subrayó la necesidad de desarrollar herramientas que permitan generar capacidades en los países, y medir de forma más precisa indicadores de adaptación, vulnerabilidad y resiliencia.

Datos presentados en el foro por el catedrático español José Antonio Alonso, indican que más del 90 % de la población en zonas costeras vive en países en desarrollo y que más del 93 % de la población de zonas desérticas también corresponden a países en desarrollo. Estas zonas son las más vulnerables al cambio climático.

Alonso apuntó que las agendas de cambio climático y las de desarrollo, “son complementarias y están interrelacionadas”, y que aceptar esa premisa es uno de los cambios que el mundo debe acoger para plantear políticas específicas. “Los eventos de cambio climático puede asentar la pobreza y la desigualdad si no aparecen políticas”, advirtió.