Es muy común que a temprana edad los niños sufran de dolencias como los resfrío y las gripes, principalmente a pocas semanas de nacidos , ya que comienzan a someter su sistema inmunológico al exterior, por esto, es usual que sean víctimas de virus y agentes patógenos como las bacterias.
Casi todos los niños tienen entre 8 a 10 resfriados antes de cumplir los dos años. Incluso, si van a guardería o tienen hermanos en edad escolar, es posible que este rango se incremente.
Los resfriados por lo general se curan solos, sin consecuencia alguna, pero también hay gripes cuyos síntomas son más fuertes y necesitan una ayuda adicional para nuestros niños.
En ocasiones es confuso identificar cuándo estamos hablando de un resfriado o cuándo se trata de una gripe.
Un resfriado tiene una aparición gradual, puede presentarse en ausencia de fiebre o mostrar un cuadro de fiebre leve. Causa un cansancio moderado, congestión nasal y en ocasiones tos leve y dolor de garganta.
Mientras que la gripe presenta una fiebre fuerte que puede alcanzar los 38 grados o más, produce un cansancio extremo, puede presentar congestión nasal y secreciones. Acostumbra acompañarse de tos seca y dolor de garganta y produce marcados dolores y escalofríos. En algunos casos puede presentar cuadros de vómito y diarrea.
