La utilidad de la luz roja del semáforo para prevenir accidentes de tránsito es nula en República Dominicana, debido a la manera alegre con que los automovilistas la violan constantemente.
La inconciencia de los conductores sobre la gravedad y la peligrosidad de esa práctica ilegal siguen llenando de luto y dolor a las familias dominicanas.
Los accidentes de tránsito como consecuencia de la constante violación de la luz roja, en la mayoría de los casos fatales, siguen creciendo.
El más reciente accidente ocurrió anoche en la carretera Higuey-La Romana y costó la vida a tres turistas franceses que llegaron al país a pasar sus vacaciones.
El conductor del autobús que los transportaba desobedeció la luz roja del semáforo y chocó con una locomotora del Central Romana. Otras 24 personas resultaron heridas.
Casos similares se repiten a diario en el territorio nacional.
También, aumentaron las infracciones a los conductores que son sorprendidos violando la luz roja.
La Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET) informó que, desde enero de este año sometió a la Justicia a 13,817 conductores, acusados de violar ese aspecto de la Ley 241, sobre Tránsito Terrestre.
En el 2011, la institución impuso más de 650 mil multas o contravenciones.
Las cifras evidencian que han resultado inoperantes e insuficientes las acciones de las autoridades para contrarrestar esa práctica, a pesar de la drasticidad de las medidas contra los infractores.
La AMET aseguró que incauta los vehículos a los automovilistas sorprendidos violando la luz roja y que los entrega solo a aquellos que demuestran la propiedad de los mismos.
Pero, además, los infractores deben permanecer detenidos hasta que escuchen una charla de más de dos horas.
En el tribunal de tránsito, los infractores deben pagar hasta RD$1,600 de multa.
Sin embargo, la institución reconoce que es imperioso endurecer las penas a los infractores y que, en consecuencia la Ley de Tránsito tiene que ser modificada en ese sentido, porque sólo entre el 15 y el 20 por ciento de los violadores paga las multas.
Una nueva legislación de tránsito, que modificaría en varios artículos la actual Ley 241, contempla imponer penalidades de uno y dos salarios mínimos (10,000 pesos) y condenas de hasta tres meses de prisión a los conductores que violen la luz roja de los semáforos.
También, impediría a las personas con multas sin pagar la renovación de documentos como la cédula, la licencia de conducir, canjear cheques bancarios y salir del país.
La violación de la luz roja es considerado en la AMET como un acto criminal y terrorista, porque los infractores no escogen a sus víctimas, afirmó la institución, a través de su oficina de relaciones públicas.
La AMET insiste en que está contrarrestando el problema incrementando las acciones punitivas y de fiscalización.
Apuntó que sus agentes disponen de equipos de comunicaciones y motocicletas que les permiten dar alcance a los violadores de la luz roja que intentan evadir las multas.
UN APUNTE
El Senado
Un anteproyecto de modificación de la Ley 241, sobre Tránsito Terrestre, se encuentra en estudio en el Senado de la República y persigue mejorar la circulación de vehículos y los accidentes de tránsito.

