LONDRES, Inglaterra, 20 Ago 2013 (AFP) – David Miranda, la pareja del periodista de The Guardian Glenn Greenwald, permaneció detenido el domingo en el aeropuerto londinense de Heathrow durante nueve horas en virtud de una ley británica antiterrorista del 2000, que extiende los poderes de la policía.
El anexo 7 (Schedule 7) del Terrorism Act 2000 permite a las fuerzas del orden que trabajan en los puertos, aeropuertos y estaciones internacionales, detener a un sospechoso durante un tiempo máximo de nueve horas para interrogarlo y registrarlo.
Ante las críticas levantadas por esta ley, especialmente por los defensores de los derechos humanos, la ministra británica del Interior, Theresa May, propuso algunas modificaciones que están siendo actualmente examinadas en el Parlamento y que prevén reducir el tiempo de detención a seis horas.
Esta ley otorga a la policía una amplia libertad para decidir detener a una persona, con el fin de determinar si esta «está o ha estado involucrada en la comisión, preparación o incitación de actos de terrorismo».
Por su parte, la persona detenida está en la obligación legal de dar al representante de las fuerzas del orden que la interroga «toda la información en su posesión solicitada». Cualquier intento por obstaculizar el interrogatorio o de evadir ser registrado es castigado con una multa y/o una pena de hasta tres meses de cárcel.
Los bienes confiscados por la policía deben ser devueltos al propietario en un plazo de siete días, pero los datos pueden ser conservados durante más tiempo.
El uso de esta ley antiterrorista para retener en el aeropuerto londinense de Heathrow el domingo durante nueve horas a David Miranda, pareja y asistente de Glenn Greenwald, periodista estadounidense responsable de la publicación de documentos secretos obtenidos por el exconsultor de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense Edward Snowden, provocó una ola de indignación.
Los abogados de David Miranda anunciaron el martes haber interpuesto una demanda civil contra el gobierno británico y pidieron que le sea devuelto el material periodístico confiscado.
