La mujer



La sociedad dominicana está compelida a reflexionar profundamente sobre la trascendencia del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora hoy en recordación del vil asesinato de Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, perpetrado hace 58 años por esbirros de una tiranía sin ejemplo.

El 17 de diciembre de 1999 la Organización de Naciones Unidas (ONU) instituyó el 25 de noviembre como la efemérides para despertar conciencia mundial en la tarea de eliminar toda forma de violencia, así como para reclamar de Estados y sociedades el diseño y aplicación de políticas destinadas a conjurar el flagelo de la discriminación contra las mujeres.

A República Dominicana le ha correspondido aportar el enorme sufrimiento que aún taladra el alma nacional, que ha significado la muerte de las hermanas Mirabal, mártires de la enconada violencia y represión de una satrapía hacia la mujer y toda la población.

Duele decirlo, pero desde el fatídico 25 de noviembre de 1960, cuando esas doncellas de la libertad fueron masacradas a garrotazos, junto a su acompañante Rufino de la Cruz, la violencia de género se incrementa y se expande en forma de feminicidios, violencia intrafamiliar y discriminación jurídica, laboral y política.
Cada vez más mujeres son asesinadas por hombres despechados o abusadas sexualmente, golpeadas o mutiladas, como si aquí los hombres dispusieran de alguna patente para matar, violar, maltratar o degradar a una mujer.

El flagelo de la violencia y la discriminación por motivo de género crece y se expande estimulado por la negligencia e inobservancia de instituciones estatales o de Gobierno que tienen la obligación y el compromiso de tutelar derechos y garantizar equidad.

A la mujer se le tiene virtualmente restringida sus prerrogativas constitucionales a acceder libremente en condiciones de igualdad con los hombres a posiciones en el Estado, en la academia, ámbito corporativo o en el escenario político, como si este fuera un feudo varonil donde la femineidad se confunde con esclavitud.

En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer los reclamos van dirigidos a Gobierno, Justicia, Congreso, Ministerio Público, clase política, sector productivo y propia sociedad para que tutelen, protejan y garanticen todos los derechos personales, civiles, laborales y políticos de todas las mujeres para que de una vez y para siempre se liberen de la represión, exclusión y marginalidad a la que han sido sometidas.