Cuándo fue la última vez que vacunó usted sus mascotas? Nuestra isla es una de las pocas en donde circula el virus de la rabia; y esto gracias al hurón introducido por los holandeses para controlar las ratas, pero se alzó a los montes y ahora sabemos que es un reservorio natural de este microorganismo, que afecta a todos los mamíferos y que se transmite a través de la saliva por mordeduras.
Un animal rabioso (por lo regular un perro) muestra signos de irritabilidad, el hocico se le ve lleno de espuma (saliva), ataca sin provocación y desorientado recorre largas distancias. Ante cualquier mordedura se debe acudir al médico y el animal debe ser puesto en observación. Si el mismo se muere o no es identificado, entonces iniciar protocolo con la vacuna antirrábica, descubierta por Louis Pasteur en 1857.
La persona mordida por un animal rabioso pasa por cuatro etapas, a) periodo de incubación: no hay síntomas y dura cinco días a un año -promedio veinte días- dependiendo que tan cerca de la cabeza fue la mordida; b) fase prodrómica: síntomas vagos, dolor de cabeza e irritabilidad; c) fase neurológica: convulsiones, parálisis de los músculos de la garganta que impiden tragar y la persona siente terror al ver el agua.
De ahí el termino hidrofobia o miedo al agua. d) finalmente cae en coma y muere.
Cuando el virus llega al cerebro, no hay tratamiento específico y siempre el desenlace es la muerte. Sin embargo, resulta muy satisfactorio saber que un equipo de profesionales del hospital Arturo Grullón, de Santiago, aplicando el llamado «Protocolo de Milwaukee», logró recuperar un niño en esta fase. Este caso será un referente para la comunidad científica, pues es uno de los 15 casos reportados en el mundo y el primero por mordedura de perro.
La rabia es una amenaza mortal y el mejor método para combatirla es la prevención. Aunque este caso ocurrió en Altamira, Puerto Plata, se impone una vacunación masiva de todos los perros y gatos a nivel nacional. Lleve usted sus animales a vacunar y notifique cualquier mordedura.

