La versión dominicana, de ópera de Verdi La Traviata, es la quinta vez que se monta en el país y representa el más importante acontecimiento lirico de este 2019 caracterizado por la suma de sus talentos artísticos y técnicos, el enorme desafío de su montaje de época, que reproduce el ambiente de clase alta del Santo Domingo de 1950.
Lo que se ha logrado con esta versión La Traviata, que nos ratifica el valor de nuestros talentos (el 95% del elenco es dominicano), una selección de las mejores voces masculinas y femeninas, un coro de que en su máxima expresión tiene 100 voces trasciende el montaje en sí mismo, y se transforma en una reconversión de valores, que comporta un mensaje: los dominicanos somos capaces de altas y nobles tareas de trascendencia.
No es tan simple como sentir que 140 cuarenta personas (70 actuando músicos en el foso. La soprano Nathalie Pena Comas hace con una magia especial los tránsitos vocales (coloraturra, lírica y finalmente dramática cuando es vencida por la enfermedad).
Resalta la consistencia y verosimilitud tanto de la escenografía como el vestuario (Leonel Lirio) que supuso una reconstrucción fiel de la época reproducida.
¿Qué es La Traviata?
Su título en español es La extraviada, una ópera en italiano en tres actos con música de Giuseppe Verdi y libreto en italiano de Francesco Maria Piave, basado en la novela de Alexandre Dumas (hijo) La dame aux camélias (1852).
Violetta una mujer enamorada y enferma, es su protagonista.

