LOS ANGELES, AP. Cuando Kobe Bryant llegó a los Lakers y Paul Pierce a los Celtics a fines de la década de 1990, les bastó observar las abundantes telas colgadas arriba de sus canchas para aprender la mayor parte de lo que deben saber sosualmente los tienen en grupos grandes.
Acumular múltiples títulos es la única medida del éxito, la única validación que aún le interesa a Bryant y a Pierce.
Bryant intenta lograr la más difícil de las hazañas en la NBA por segunda vez en su carrera cuando comience la final de la NBA el jueves en la noche en el Staples Center.
Las franquicias más exitosas del basquetbol profesional se enfrentarán en la final de la NBA por segunda vez en tres años, duodécima en total. Estos equipos habrán ganado 33 de los 64 títulos de la liga cuando haya finalizado una serie potencialmente fascinante.
Siempre estamos enfocados en ganar el campeonato, dijo Bryant. Y, cuando lo logras, quieres hacerlo una y otra vez.
Bryant ha tenido una postemporada dinámica, a pesar de lidiar con varias lesiones durante la tercera campaña seguida en que los Lakers llegan a la final. El equipo tiene foja de 8-0 en casa en los playoffs.
Más sorprendente aún ha sido el rápido avance de Boston de una ronda regular en la que obtuvo 50 triunfos y entró a la postemporada como el cuarto preclasificado, con Rajon Rondo dando un salto gigantesco al estrellato durante lo que podría ser la última oportunidad del trío de Pierce, Kevin Garnett y Ray Allen.
Pero en el marcador más grande de todos, el que estos jugadores aseguran revisar sólo de vez en cuando, los Celtics llevan 17 títulos y los Lakers 15. No crean ni por un momento que los fanáticos en Los Angeles y Boston olvidarán dicho marcador cuando sus franquicias se enfrenten de nuevo a partir de esta noche.
Sólo nueve equipos de la NBA han ganado más de un título, y sólo cinco además de los Lakers y los Celtics fueron campeones dos veces en la misma mitad de década.
Equipo Phil Jackson (57-25 en la temporada regular), que parte con ventaja de campo en la eliminatoria al mejor de siete partidos, derrotó en la serie final de la Conferencia Oeste a los Phoenix Suns por 4-2, con un esplendoroso derroche de facultades de su líder, Kobe Bryant.
El Big Three (Paul Pierce, Kevin Garnett y Ray Allen) demostró estar en un gran momento de forma, dirigidos a las mil maravillas por el rápido armador Rajon Rondo y con la solidez interior de Kendrick Perkins, Glen Davis y Rasheed Wallace.

