Lentitud en los trabajos opaca remozamiento de la Ciudad Colonial

Alcazar de Colon. Ciudad Colonial de Santo Domingo. Jorge Gonzalez
Alcazar de Colon. Ciudad Colonial de Santo Domingo. Jorge Gonzalez


Santo Domingo.-Recorrer las principales vías de la Ciudad Colonial, la mayoría pavimentadas, otras adoquinadas y algunas deterioradas, pero todas con edificaciones y monumentos antiguos que induce a conocer los orígenes, el desarrollo social, político, económico y religioso de República Dominicana, país identificado por su belleza natural, el trabajo y hospitalidad de su gente, por su la lucha, y por el amor a la libertad.

La Zona Colonial (ZC) como también se le llama, al centro histórico de Santo Domingo, cuenta con una de las mejores ofertas culturales para convertirse en una plaza turística que logre posicionar a República Dominicana como uno de los destinos más completos de la región.

Santo Domingo no es solo una metrópolis con playa, sol, arena, malecón, hoteles, plazas comerciales, bares y restaurantes, con una gastronomía de primera, de una población atenta y laboriosa; no es solo un territorio que cuenta con el mejor ron, café y tabaco, sino además, con una economía en crecimiento permanente, estabilidad política y seguridad.

¿Entonces qué le hace falta a la capital de esta nación para desarrollar el turismo cultural o histórico, que tanto auge ha tomado en los últimos años? La respuesta es más sencilla de lo que pueda el lector imaginar. Lo que hace falta es terminar rápida y definitivamente el remozamiento de la Ciudad Colonial. Pero sobretodo, hacerlo bien.

Segunda etapa

En el pasado mes de abril fue firmado un contrato de préstamo de 90 millones de dólares para la segunda etapa del “Programa Integral de Desarrollo Turístico y Urbano de la Ciudad Colonial de Santo Domingo”, siendo esta la segunda fase de los trabajos de remodelación a que fue sometida la ZC en el periodo comprendido entre los años 2012 y 2018 por el Ministerio de Turismo.

Rubricaron el contrato de préstamo el ministro de Hacienda, Donald Guerrero, y Miguel Coronado, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el país. Estuvieron presentes representantes del Ministerio de Turismo (Mitur), institución que tendrá a cargo la ejecución del proyecto.

Además, según un documento facilitado a este diario por el Mitur, participaron miembros del Ayuntamiento del Distrito Nacional y del Ministerio de Cultura, entidades que deberán realizar las coordinaciones técnicas de las mesas de trabajos que se formarán bajo el nuevo programa.

¿Qué abarca?

Esta segunda etapa implica la recuperación de edificios, espacios públicos y monumentos históricos, que no fueron tocados en la fase anterior.

Entre los edificios que serán remozados están las Ruinas de San Francisco, el Alcázar de Colón, el Museo de las Casas Reales, la Fortaleza Ozama, el Museo de la Catedral.

También se contempla intervenir la ribera del río Ozama, las calles Padre Billini, Las Mercedes, Arzobispo Nouel, Duarte, Hostos, Las Damas, Gregorio Luperón, El Conde, 19 de Marzo, José Reyes y Salomé Ureña.

También se mejorará el sistema de suministro de agua, el drenaje pluvial, el alcantarillado, el cableado eléctrico y de telecomunicaciones, así como la iluminación, y se construirá estacionamientos, a la vez que serán remodeladas viviendas, entre otras obras para la consolidación de la oferta turística.
Esta segunda etapa tendrá una duración de seis años, por lo cual deberá estar terminada para el 2025.

Fuertes, monumentos y muralla

La construcción de la muralla y sus fuertes fue iniciada por el gobernador Nicolás Ovando en el siglo XVI, y tardarían en el proceso de desarrollo y terminación casi dos siglos con interrupciones de años.

Los fuertes, algunos monumentos y la muralla de Santo Domingo son las prioridades a tomar en cuenta en los trabajos de la segunda etapa de readecuación de toda la zona vieja de la capital, lo cual de seguro producirá un cambio significativo a todo el entorno.

La muralla o restos de esta que bordean la Zona Colonial, cuyo propósito era el de tener un control de todas las personas que entraban y salían de la ciudad, pero sobretodo el de proteger al pueblo de los ataques de los piratas que durante los siglos XV y XVI eran muy constantes en esa época, se convertirá en un atractivo nunca explotado en el país.

Este muro en sus tiempos de operaciones tenía una serie de fuertes y torres de vigilancias para poder visualizar cualquier navío o embarcación lo más lejos posible mar adentro. Tenía, además, baluartes equipados con numerosos cañones y contaba con seis puertas para entrar y salir de la ciudad.

Aunque pueda parecer extraño, estos fuertes en su mayoría están abandonados, llenos de basura y hierbas, que son usados como letrina y dormitorio de indigentes. Como si fuera poco no tienen ningún tipo de identificación.

Se espera que terminado el proyecto, cada una de estas edificaciones cuente con todo lo necesario para sea un sitio apto para recibir visitantes estranjeros.

Historia

En los primero tiempos del Descubrimiento, la parte oriental de la isla La Española, inició un proceso de transformación social y económica que la convertiría en la Ciudad Primada de América, aunque eran decenas de casuchas y una que otras construcciones y fortificaciones de piedras, esto cambiaria muy pronto por obra de la naturaleza.

Santo Domingo de Guzmán (en el pasado Ciudad Colonial), capital de República Dominicana, fue fundada oficialmente el día 4 de agosto de 1498 por Bartolomé Colon, hermano del descubridor Cristóbal Colón, con el nombre de Nueva Isabela, en honor a Isabel I, reina de España.

Cañones abandonados en Fortaleza Ozama de la Cidad Colonial. Jorge Gonzalez
Cañones abandonados en Fortaleza Ozama de la Cidad Colonial. Jorge Gonzalez

Por designios del destino, el 2 de julio de 1502 una tormenta destruyó completamente las pocas casuchas y las construcciones de piedras que existían. Ya para ese entonces la isla contaba con un nuevo gobernador, Nicolás de Ovando, quien tuvo que empezar a construir de nuevo lo que sería definitivamente la primera ciudad del Nuevo Mundo.

Este poblado antes del huracán se encontraba en la margen oriental del río Ozama. Por un problema de logística y aprovechando esta completa destrucción Ovando, tomo la decisión de reconstruirla en la orilla occidental del mismo río, lo cual facilitaría el acceso.

El nuevo gobernador realizó en planos una división en forma de cuadrante de los terrenos donde levantaría la nueva ciudad, y eligió cuáles serían los lugares públicos en donde se levantarían fortalezas, cabildos, hospitales, iglesias, plazas públicas, entre otras edificaciones. Los solares restantes fueron repartidos para la construcción de casas.

La Ciudad Colonial se convirtió en el primer asentamiento europeo en América y fue la primera sede del gobierno colonial de la corona española en el llamado Nuevo Mundo.

Aquí se replicaron edificios y calles de grandes ciudades europeas, por esto fueron construidos los monumentos más importantes, entre lo que se encuentran la Catedral de Santa María La Menor, hoy Catedral Primada de América, el Alcázar de Colón, el Monasterio de San Francisco (hoy Ruinas de San Francisco).

También fueron erigidos durante el monumento donde está el Museo de las Casas Reales, el Palacio de la Real Audiencia, la Plaza Mayor (Parque Colón), la Fortaleza Ozama, el Panteón de la Patria y la Iglesia del Convento Dominico, entre otras edificaciones

La Ciudad Colonial de Santo Domingo es una verdadera reliquia de la arquitectura medieval, por sus edificaciones antiguas y restauradas, por sus calles que muestran ruinas que se alzan imponentes para dar testimonio de la grandeza de una nación que ha podido sobrevivir al tiempo, a la inclemencia del clima, a la dominación, a la esclavitud, a piratas y a guerras.

Aunque, independientemente de todo lo antes dicho, toda la nobleza y belleza del centro histórico de Santo Domingo se ve opacado, ya que algunos de sus edificios antiguos y ruinas están en un proceso de deterioro y abandono.

El dato

Estadísticas
Para el año 2016, a pesar de que la Ciudad Colonial estaba inmersa en el pleno desarrollo de las actividades del remozamiento, recibió la visita de 650,208 turistas extranjeros. Esta cifra representa un incremento de un 11% en comparación con el año anterior y un crecimiento acumulado de un 21% durante el periodo de 2014 a 2016.

Un apunte

Cuatro instituciones
Muy contrario a lo que ocurrió durante la primera etapa que el Mitur tenía toda la responsabilidad en la ejecución de la obra, ahora son cuatro instituciones (Ministerio de Hacienda, Mitur, ADN y Ministerio de Cultura) que deberán velar porque se desarrolle a plenitud la segunda fase del proyecto.

Además, la firma del contrato da un plazo de seis meses para cumplir una serie de condiciones, requisitos administrativos y criterios de elegibilidad, previo a que se realizase el primer desembolso de los 90 millones de dólares aprobados.