El Nacional
La Policía rotulaba en sus orígenes la imagen y semejanza del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina, mientras que hoy en día es la mayor institución de servicios públicos por su dedicación, respeto a la dignidad humana y a los derechos inalienables del individuo, afirma el abogado, periodista y coronel de esa institución licenciado Lorenzo Morillo en un libro que pondrá en circulación el martes en el Banco Central. El autor de Tras las Huellas de la Policía Nacional Dominicana. Tomo I, reseña los logros institucionales de los primeros jefes policiales, desde su fundación, en 1936, hasta la muerte de Trujillo en 1961, con miras a que se conozcan las intríngulis policiales y las coyunturas en que realizaron sus gestiones.
El alto oficial, quien además es subdirector de prensa del Palacio Nacional, estima que hay que perpetuar con respecto, admiración y afecto a esos servidores públicos que hemos tenido como jefes policiales, de los que destacó sus sacrificios, lealtad y consagración de sus mejores años al servicio de la institución.
El primer jefe policial designado por Trujillo, el 2 de marzo de 1936, fue el coronel Miguel Román hijo; el cual fue sustituido por Francisco del Carmen Lluberes, el 3 de septiembre de ese año.
Posteriormente, el 2 de febrero de 1938 la jefatura fue ocupada por José Joaquín Cocco hijo, quien fue reemplazado el 5 de abril de ese año por Armando Gil Pumarol, quien a su vez fue sustituido el primero de junio de 1941 por Manuel Emilio Castillo.
