¿Morirá la poesía?
Memorias y antologías de la VI Semana Internacional de la Poesía. Homenaje a la Poesía Sorprendida (Volúmenes I y II) Antologías nacional e internacional de la poesía; edición al cuidado de Ysabel Florentino; motivo de portada: Pintura de Eugenio Fernández Granell, adaptada del libro sobre Poesía Sorprendida, publicado por la Universidad Central del Este (1988). Año: 2017; impresión: Editora Búho.
Cuando, el 26 de enero de 2010, la Fundación Corripio y el Ministerio de Cultura (que en ese momento tenía como titular a José Rafael Lantigua) se anuncio que el Premio Nacional de Literatura era Mateo Morrison, la alegría que embargó al país y particularmente a los ambientes culturales, fue tan inmensa como indefinible, debido al acto integral de justicia que implicaba el máximo reconocimiento literario no solo a un poeta extraordinario, sino al gestor y difusor de la poesía mas importante con que cuenta la Republica Dominicana.
Mateo Morrison es la viva expresión de la persistencia en la poesía. Poseedor de una alta inspiración poética, envolvente en sus figuras, cuidada en sus enfoques y firme en sus bases, dueño de un estilo que nos ha elevado a los altísimos pasillos del buen decir poético, Morrison no se ha limitado a la producción y difusión de su obra.
Además de poeta hay que reconocerle a Morrison la generosidad, la consistencia con que lo ha hecho y la entrega que ha evidenciado como gestor y promotor de la poesía, trayecto que ha representando un aliento a la obra de decenas de creadores y creadoras de poesía.
Con esta Memoria y estas dos publicaciones llamadas Antologías, a cuyo acto de puesta en circulación en el amigable e infaltable Foro Pedro Mir de Librería Cuesta, Morrison ofrece un ejemplo de organización (a pesar de que tanta gente lo considera un “desorganizado” – lo que no es cierto- lo que se hace en realidad es ofrecer un ejemplo de adecuada sistematización y puesta en colectivo de un evento importante, tanto como lo es el primer hecho literario: la poesía.
Con estas tres publicaciones, se deja constancia fiel de lo fundamental presentado en el evento, desarrollado en la UASD con respaldo de Fundación Corripio, se pone al alcance de estudiosos, poetas, investigadores y seguidores de la poesía, lo mas trascendente de lo acontecido.
Técnicamente las Antologías, no lo son. Se trata de selecciones personales de cada poeta como aporte al evento, a petición de sus organizadores, lo que no resta en modo alguno, es un muestrario de las corrientes y expresiones, de la variedad y de ejercicio en las letras.
Ya quisieran muchos de los más grandes eventos nacionales (seminarios, congresos, talleres, foros, etc.), contar con la consistencia organizativa, tener su propio “Mateo Morrison”. Lo resaltante en Morrison (además del valor indiscutible de su poesía) es su consistencia y constancia, en su papel de promotor de la obra de otros poetas.
A Mateo le ha tocado vivir muchas épocas nacionales muy distintas entre sí, cuando no era Premio Nacional de Poesía, cuando era un ejecutivo del Movimiento Cultural Universitario, en los anos 70s y 80s, cuando las condiciones nacionales no eran las de hoy y cuando hacer poesía de vanguardia era hasta un riesgo.

