Opinión

Libros y lecturas

Libros y lecturas

Libros y Ministerio de Cultura

Luego del estratégico Ministerio de las Fuerzas Armadas, el más complejo de conducir es el de Cultura, que trabaja gente que tiene cabeza propia, una capacitación técnico/profesional extraordinaria que en no pocas veces supera la perspectiva y la capacidad de quienes les dirigen desde los despachos de Cultura, a lo que se suma una sensibilidad de vida y enfoques.

Cultura es un mundo complejo en el que coinciden

La designación del arquitecto Eduardo Selman, en sustitución del escritor Pedro Vergés, como nuevo ministro de Cultura, obliga a una mirada a la gestión oficial por el libro y la lectura y a plantear un enfoque que analice las políticas publicas y las personalidades de los incumbentes de esta dependencia gubernamental fundamental para el desarrollo del país, comenzando por exponer los puntos luminosos y grises que resaltan en cada gestión y la forma de desarrollar la gobernabilidad en un ámbito tan complejo, trascendente y dinámico como el cultural.

Toda gestión, por la naturaleza humana de sus titulares, resulta ser combinación variopinta de éxitos y fracasos, de aciertos y logros, con falencias de autoridad y desaciertos y enfoques estratégicos correctos. En Cultura no es distinto.

En lo referente al libro y la lectura, la expresión más alta del Ministerio de Cultura es la Feria del Libro, cuya edición 21 es su montaje más reciente y respecto del cual se aplicó un esquema distinto, ciertamente más centrado en el libro, pero de menor dimensión en áreas vitales como el Pabellón Infantil, que anteriormente era un campus dentro del campus. No la consideramos en modo alguno un fracaso.

La 21 Feria Internacional del Libro presentó un aspecto menos masivo, con menos espectáculos populares, al parecer por el dominio del criterio de la economía. Desde luego que se gastaría menos en montarla si se eliminaban renglones que implicaban un gasto menor.

El haber ostentado esa economía de recursos, implicaba un error porque de alguna forma atribuye a los incumbentes anteriores que gastaban más de la cuenta.

La gestión de Vergés fallo en la comunicación oportuna con sectores vitales:

1- En teatro, decidió posponer el Festival Internacional del Teatro, sin consultar a los teatristas, lo que produjo una justa protesta que obligó a revisar la medida y que se espera que el evento se realice en 2018, como se ha acordado.

2- La forma en que se produjo la cancelación de Carlota Carretero y Elvira Taveras, dos figuras legendarias en la escena, que pudieron haber sido retiradas (si era menester la medida) de una forma más elegante y menos ominosa.