Clinton ¿novelista?
“El presidente ha desaparecido” (El triller que solo un presidente podía escribir); autores Bill Clinton y James Patterson; género: novela; editora: Planeta Internacional (Barcelona, España); traducción: Pilar de la Pena Minguell, María José Diez Pérez y Julio Hermoso; IBSN: 978-84-19030-1; Año: 2018.
Librería Cuesta acaba de traer al país un volumen que en los pasillos de lectoría internacional, va de mano en mano, tal cual prueba de actualización que lleva a la idea de que el lector está a la orden del día por haber leído esta novela a la que da forma legible el narrador norteamericano James Patterson, sobre testimonios y documentos que aporta el expresidente estadounidense Bill Clinton.
La pieza se lee con fruición y creciente interés debido a varios factores que concurren: el testimonio de un testigo y participante en hechos cruciales (ejecutorias presidenciales, investigaciones del Congreso, actividades de inteligencia, revelaciones muy exclusivas). Redactado en primera persona del singular, sin dudas para lograr una conexión personal con el lector que acude a este título probablemente más motivado por conocer lo que “no se sabe” que por obtener información confiable y objetiva sobre procesos que todavía resuenan en la historia reciente de Estados Unidos.
La estatura presidencial de la fuente y la experimentada narrativa de Patterson que resulta equilibrada cuando debe serlo, impactante cuando es necesario y sobre todo el ritmo con que encadena los acontecimientos, producen esa vinculación deliciosa entre autor-lector, que lleva a querer devorar sus 580 páginas.
Lectura transformada en mercancía de moda, para las masas y de mercadeo, que cumple una misión: documentar y llenar los vacíos resquicios que nunca salieron en los titulares. Material de consumo colectivo, de enorme fuerza comercial, pero buena lectura al fin. La antología La nación y su escritura, compilación, introducción y anotaciones de Carmen Cañete Quesada, con prólogo de Frankilin Gutiérrez, (a la que estamos dedicando un análisis amplio por el impacto que siempre trae consigo el ejercicio de arbitrariedad de toda selección antológica – tal cual ella misma admite- tanto por los criterios de las plumas que considera valiosas, como por las omisiones en que incurre. (Tomás Hernández Franco, Héctor Incháustegui y Víctor Villegas, para citar solo tres de los omitidos).

