50 años de Bohío
Revista Bohío. Editora en jefe: Rita Cabrer; director ejecutivo: Reynaldo Caminero; editor de Contenido: Adrian R. Morales; directora de ventas: Rosa Veras; diseño y diagramación; desarrollo imagen y línea gráfica; editor de prensa digital: Elín Capellán; fotografía: Tiziano De Stéfano; maquillaje Karen Rosario; fotos fuente externa: Shuttestock; Impresión Bellak Color, Miami, Fla.
Quienes han recibido la impecable revista Bohío que conmemora sus 50 años, no deben tener ninguna duda de la profesionalidad, pasión, entrega y capacidad de vencer en todos los desafíos que la vida le ha planteado a su existencia y su constancia para haber desarrollado una promisoria generación de relevo, que la ha ubicado, desde hace tiempo, en el primer lugar del periodismo turístico en la República Dominicana.
Bohío ha editado este número de 50 aniversario consagrando una publicación con un diseño que puede ser presentado ante cualquier país del mundo, sin el menor indicio de debilidad en su estructuración gráfica, su diseño y su acertado sentido se selección y manejo de sus contenidos.
Hacer revistas es una de las gestiones de edición que mayor exigencia profesional demanda de continuo, particularmente cuando el producto de que se trata ha llegado al medio siglo de existencia, sin lugar a dudas – hasta donde se sabe- de un record nacional de existencia prolongada en el tiempo.
Es el caso de la revista turística Bohío, fundada por Luis Augusto Caminero, pionero del periodismo turístico, cuando se le ocurrió, al avistar la necesidad de un impulso mediático, a la industria del turismo, fundar en 1966, – con una visión premonitoria, en el marco de un país en el cual la boca de los fusiles de la Guerra de Patria Constitucionalista, todavía estaban humeantes y las condiciones sociales no eran las mejores para imaginarse que la República Dominicana podría llegar a ser la potencia turística que ha devenido a ser, 50 años más tarde.
La entonces modesta publicación, impresa el blanco y negro, sobre un papel nada presuntuoso, comenzando a plasmas los acontecimientos (eventos, declaraciones, inversiones, medidas oficiales y otras incidencias) producto del arranque de la industria que para entonces era una novedad y en la cual pocos creían.
El turismo como sector, tiene su origen antes, durante el gobierno constitucional del Profesor Juan Bosch, cuando se registran los primeros atisbos oficiales para impulsarlo, con aquella inolvidable actitud del fundador del sector, un tal Ángel Miolán (nunca honrado tal y como debe ser sólo por ese hecho), que habló y actuó en ese sentido, recibiendo la burlona reacción de los opositores al régimen, expresada en la sentencia popular “¿y los turistas, dónde están?…!En la cabeza de Miolán!”.
El martes próximo nos adentraremos en análisis editorial del desarrollo de Bohío, desde sus primeros números, hasta el producto extraordinario que resulta ser hoy. Hasta entonces.

