Después de perder un juego cerrado el miércoles que los alejó a dos partidos de los Leones del Escogido, muchos pensaron que los jugadores de los Tigres de los Tigres del Licey no tendrían la suficiente fortaleza para salir a batallar al día siguiente contra el mismo rival.
Pero no fue así. Los Tigres no se derrumbaron ni sus jugadores se abrumaron. Ellos salieron con igual o mayor fortaleza y espíritu de combatividad a derrotar al Escogido para defender su condición de campeones hasta el último soplo de vida.
Emilio Bonifacio, el hombre que motoriza la ofensiva de los Tigres, declaró que salimos a jugar con igual o mayor intensidad que nunca.
Ganamos, el Round Robin no se acabó hoy (anoche) y estamos seguros confiados que tampoco finalizará mañana (hoy) para nosotros, afirmó el veloz jugador después del triunfo de los Tigres 7 por 5 sobre los Leones, anoche en el Estadio Quisqueya.
Bonifacio conectó tres imparables en cuatro visitas al plato, anotó una carrera y se estafó una almohadilla, cumpliendo a cabalidad con su misión de primer bate.
Los Tigres (7-9) tuvieron que repuntar dos veces para doblegar a la tropa roja y recortar la ventaja del Escogido (8-8) a un partido cuando restan por celebrarse las jornadas de esta noche y mañana en el calendario de la semifinal.
La precaria situación en que quedamos después del partido del miércoles no fue razón para que bajáramos la guardia. La moral estuvo tan arriba como de costumbre, o más arriba que en situaciones normales, indicó Bonifacio.
Los Tigres construyeron un gran rally de cinco carreras carreras en el sexto episodio ante un ya desgastado abridor Félix Díaz, quien había cumplido su misión en el box cuando finalizó el quinto inning.
Sencillos de José Bautista y Juan Miranda encendieron el fuego y un doble de Wily Mo Peña contra el relevista derecho Ricardo Rodríguez remolcó la vuelta del empate a anotaciones.
Timoniel Pérez, en una decisión cuestionable del dirigente rojo Ken Oberkfell, fue transferido de manera intencional para llenar las bases, pero Rodríguez también dio boleto a Ronny Belliard, permitiendo que Miranda entrara con la anotación de la ventaja.
Acto seguido, el emergente Ronny Paulino también negoció transferencia ante el nuevo lanzador Claudio Galvá, y las dos anotaciones finales entraron por error del antesalista Alex Valdez con batazo de Bonifacio, y por otro error mental del patrullero izquierdo Fernando Martínez.
Escogido amenazó en el octavo pegando el juego 5-7 y tuvieron las del empate en segunda y tercera con un out, pero el inicialista Juan Miranza se lució con una doble matanza capturando un misil bateado por José Macías por esos predios frente al taponero Oneli Pérez, quien entró sin out en rescate de Freddy Dolsi.
Pérez vino al box después que los Leones gabricaron dos y tenían hombres en tercera sin out. Ponchó a Alex Valdez y permitió hit impulsador de Joaquín Arias. En el noveno tras un out, Kevin Barker pedó sencillo, Otáñez fue dominado con elevado, Wilkin Castillo conecó doble al central para mantener la amenaza hasta que Oneli dominó a Carlos Gómez con elevado de foul al segunda base.
Pedí lanzar a partir del octavo. Le dije al manager José Offerman que estaba ok para tirar dos entradas si llegábamos al octavo delante, declaró Pérez.
Matt Wright obtuvo la victoria en rol de relevo, Oneli salvó el encentro y Díaz sufrió la derrota.

