SANTIAGO. Las lluvias registradas toda la semana en el perímetro urbano de esta ciudad sirvieron para mostrar la necesidad de que por los menos las principales calles y avenidas sean sometidas a labores de mantenimiento, que impidan el avance de su deterioro.
Muchas de esas vías fueron repavimentadas en parte de sus longitudes en el proceso de campaña pasado, lo que significó un gasto de varios millones de pesos por parte del Ministerio de Obras Públicas, pero otras apenas fueron “bacheadas”, por la Alcaldía santiaguera.
Empero, los aguaceros dañaron en gran parte esas labores, desprendiendo la capa asfáltica colocada entonces o dejando al descubiertos los hoyos que fueron reacondicionados y que ahora resurgieron más grandes.
No importa si las calles y avenidas están ubicadas en el centro de la ciudad o en algún barrio periférico, en vista de que la situación es la misma por doquier.
Una de las esquinas más emblemáticas del casco urbano santiaguero la integran las avenidas Estrella Sadhalá y 27 de Febrero, por donde circulan cientos de vehículos cada día, muchos de ellos en ruta hacia Santo Domingo, Puerto Plata y la Línea Noroeste.
Sin embargo, la falta por lo menos de mantenimiento a los hoyos que desde hace meses comenzaron a formarse allí, ahora ha degenerado en una situación virtualmente inmanejable por la Alcaldía, lo que limita de manera considerable la fluidez del tránsito de vehículos que está supuesto a prevalecer en esa área de la ciudad.

