BALTIMORE, Baltimore Sun. Cuando uno de los mejores amigos de Alfredo Simón escuchó que el nombre del grandote relevista estaba conectado a unos disparos en la Noche del Año Nuevo en la República Dominicana, su reacción inicial fue de espanto.
Mi corazón se cayó, dijo Michael González, relevista de los Orioles. Este tipo ha superado muchas cosas en su carrera y ha pasado por un montón de cosas. De done él viene, él ha hecho un gran trabajo para llegar donde está.
González y Simón se conocieron durante su época de rehabilitación de lesiones en Sarasota, Florida, la pasada primavera. Y se hicieron amigos íntimos cuando trabajaron en la parte final del bullpen de los Orioles la pasada campaña.
Yo hablé con él hace un par de semanas y él me sonó que estaba en un lugar muy bueno, dijo González acerca de Simón. El estaba ejercitándose, preparándose y estaba excitado acerca del nuevo año.
González dijo que no se podía imaginar que el Simón que el conoce estaría envuelto en el medio de tal incidente.
Obviamente estoy de su lado. No creo lo que leí en el periódico, dijo González. Yo estoy más aliviado ahora que estoy escuchando lo que él dice, que no estuvo envuelto. Lo puedo ver, celebrando, pero yendo tan lejor, ese no me parece a Simón para nada
El tiene un buen corazón y siempre tiene el mejor interés de la gente en su mente, dijo González. Usted no ve eso cuando está lanzando a 98 (bolas rápidas en mph) en su cara, pero cuando está fuera de la loma es un tipo completamente diferente.

